sábado, 20 de diciembre de 2008

Long Lasting VS Fresh Milk

Estando en Escocia le cogí el gusto a una costumbre muy británica: Tomar el té con leche y miel; así que el otro día, para desayunar, decidí preparme una taza de mi gran "descubrimiento". Pues bien, supongo que siguiendo una relación de ideas me puse a pensar en una de las grandes diferencias culturales que existen entre los británicos y nosotros, aparte de las moquetas, la costumbre de abrigarse poco, los litros de cerveza en vena y la obsesión por los productos ecológicos y dietéticos. Se trata que ni más ni menos que de la leche fresca. Porque... ¿alguien puede explicarme qué tienen contra la leche pasteurizada, a la que por cierto simplemente llaman long lasting (de larga duración)?

Hagamos un repaso histórico para memorias jóvenes como la mía: Yo recuerdo que cuando era una cría (debía tener menos de diez años, seguro) hubo una temporada en la que no hacía más que repetirse por la televisión un anuncio sobre los beneficios de beber leche pasteurizada. Aunque no estoy segura de ello creo que era un anuncio institucional, algo así como el "Póntelo, pónselo" de los condones; un anuncio de un estilo muy propio de los gobiernos socialistas. Lo que mejor recuerdo de dicho anuncio es precisamente el mensaje: para no coger enfermedades terribles y tener buena salud, usted ha de beber siempre leche pasteurizada. Y caló, porque a partir de ese momento casi no se volvió a probar la leche fresca en España. Desde entonces ya solo es cosa de pijo-progres pseudo-alternativos. Quizás podría considerarse una de las campañas de publicidad más efectivas, junto con la del tetrabrick.

En fin, pues el caso es que parecía que habíamos progresado, que habíamos dado un paso más, que esto nos acercaba un poco más al primer mundo... y a Europa, por supuesto.

Pero que decepción, años después, al llegar a la Gran Bretaña. La gente bebe y bebe leche fresca (y beben MUCHA) y parece que nunca les pasa nada. No se cogen enfermedades terribles, que es lo que a mí se me quedó grabado de aquel anuncio. Ni siquiera alguna cagalera de vez en cuando. O al menos no lo dicen... o al gobierno no le importa. ¿Por qué?, ¿dónde está el fallo: en ellos o en nosotros?, ¿somos nosotros muy exagerados o es que los británicos son unos inconscientes?, ¿y qué pasa en el resto de Europa?, ¿será ésta una de esas cuestiones que responden más a razones antropológicas o sociológicas que a las estrictamente nutricionales y sanitarias?

Lo que me lleva a otra reflexión: ¿Por qué cuando compras un paquete de carne en el Reino Unido le ponen la banderita de turno -ya sea la Union Jack, o la escocesa, la inglesa, la galesa o la irlandesa- para demostrar que es garantía de calidad?, ¿es que ya nadie se acuerda de las "vacas locas"?, ¿por qué ese orgullo patrio en los alimentos?, ¿y cuánto pesan los motivos económicos?

Quizás no sea demasiado relevante, pero los productos que se venden en un supermercado nos pueden hacer grandes revelaciones sobre la cultura, los usos y y las costumbres de un pueblo.

Otro de los grandes referentes, probablemente, sea la televisión.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¡Felicidades, eurodiputados!


Muy bien. Me encanta celebrar este tipo de noticias. Parece que de momento no hemos perdido del todo la cabeza. Desde luego, nuestros eurodiputados se han ganado el sueldo... y no solo los de izquierdas:




Entradas relacionadas: aquí

martes, 16 de diciembre de 2008

Cómo tocarle las narices a una camarera

No sé si clasificar esto en el grupo "anécdotas graciosas sobre la crisis económica", pero reirme, me reí un rato el otro día. Fue una estampa muy ilustrativa:

El caso es que fui con un par de amigos a una cafetería de una marca chocolatera muy famosa, que está en pleno centro de Madrid, donde por cada tacita te sacan un ojo de la cara más un riñón y un pulmón. Yo hubiera ido a un sitio más como yo, más humilde... o por qué no decirlo, más cutre y más de barrio; pero no lo decidí yo, así que acabamos allí (y me invitaron, con lo cual no estuvo nada mal).

Pues la cosa es que vino la camarera a tomarnos nota y tras pedirle cada uno lo suyo, va y pregunta: "¿alguna cosa más?", y una amiga mía contesta: "sí, un vaso de agua, por favor". Al cabo de un momento viene a traernos lo que habíamos solicitado pero sin vaso de agua. ¡Vaya!

Después de un buen rato, tras habernos tomado y requetechupado nuestras respectivas tazas, como seguíamos con nuestros culos pegados a los asientos y el lugar estaba a tope, empezaron las miraditas de reojo hacia nuestra mesa, y yo les dije a mis amigos: "en breve nos van a venir a echar, ya lo veréis".

Pues efectivamente, un rato después llega la misma camarera y nos pregunta:

- ¿Desean alguna cosa más?
- No, gracias. -Digo yo.
- Sí, ¿nos trae la cuenta, por favor? -Dice el chico.
- Muy bien. -Responde la camamera.

Y entonces, justo antes de girarse para ir a por la cuenta, va y salta mi amiga, toda inocente ella y sin ninguna doble intención:

- ¡Ah sí!, sí que quería otra cosa...
- ¿Sí? -Responde la camarera, pensando que íbamos a seguir consumiendo.
- ¿Me puede traer un vaso de agua, por favor?

Ni qué decir que aquello quedó, como poco, ruin y tacaño (aunque no fuera la intención). Sobre todo teniendo en cuenta que los otros dos amigos que estábamos ahí soltamos una carcajada tremanda al instante. Pobre camarera. Pero eso sí, encuentro que fue muy representativo de la situación actual.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Tribulaciones de nuestra querida amiga Espe

Esta mujer me mata. Ya sabía yo que el atentado de Bombay iba a hacerle subirse a los Altares de los Heroes y Heroínas del Mundo. Su gran frase esta vez ha sido: "iba descalza y pisé charcos de sangre". No sé por qué, pero todo lo que dice y hace esta mujer, aunque se trate de un asunto serio, hace que me dé la risa. Festival del Humor con Espe.

Literalmente la cosa ha sido tal que así (para mirarlo directamente en EFE, aquí):

"Madrid, 27 nov (EFE).- La presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, ha contado a su regreso de Bombay que nunca pensó que estaba viviendo un atentado terrorista, pero que en el caos que se produjo en su hotel llegó a perder los zapatos y pisó "bastante sangre" mientras trataba de escapar de aquel lugar.
Aguirre ha llegado a la sede de la presidencia regional en la Puerta del Sol pasadas las 11,20 de la mañana, procedente del aeropuerto de Barajas, donde su avión aterrizó alrededor de las 10,00 horas procedente de Zurich, donde había viajado anoche desde Bombay."

Y aquí, otra nota de humor muy macabro, irónico y con mucha mala leche. Como a mí me gusta.

lunes, 17 de noviembre de 2008

El Camino trágico hacia la Catarsis

Pocas veces tiene uno la ocasión de ver una película tan devastadora, tan deprimente, tan triste, tan terrible como ésta. Pocas veces se queda uno con una sensación tan profunda de desasosiego, de pena, de pesadumbre, de dolor de espíritu. Y pocas veces tarda tanto uno en que le abandonane tal sentimiento de malestar. Sin embargo, ayer fui al cine a ver "Camino", de Javier Fesser, y al acabar la proyección me sentía anímicamente como si me hubiera pasado por encima una apisonadora. Desde luego no vayáis a verla si creéis que no podréis soportarlo: Es un film no apto para personas de bajones fáciles.

"Camino" trata de una niña llamada así que pertenece a una familia del Opus Dei y que con tan solo once años se ve afectada por una trágica dolencia que la conduce al lecho de muerte. El nombre de la protagonista no es casualidad, es obvio que hace referencia al libro de Escrivá de Balaguer, pero también significa algo más: Un camino, un viaje, es el trayecto en forma de flashback que el espectador recorre durante toda la película; un camino de lágrimas y dolor que comienza con la muerte y acaba con la muerte. Un camino estoico, azaroso e inexcrutable al más puro estilo Católico -con mayúscula-, en el que el Dios Omnipresente y Omnipotente decide, provee y dicta su voluntad.

No obstante, la película no trata de la Obra ni de cómo ésta fabrica a sus mártires; éste tan sólo es el contexto (sin el cual, por cierto, no podría entenderse una historia así). Lo que realmente se pretende mostrar aquí es cómo una familia de este tipo, de semejantes creencias y manera de entender la vida, es capaz sobrellevar y enfrentarse a una desgracia de tal calibre. Posiblemente de un modo, en algunos aspectos, bastante diferente al nuestro.

Existen cuatro personajes principales en la película:

Camino, la niña, cuya característica principal es la entereza y la perseverancia que conforman su personalidad y que la convierten, como señala el propio Fesser, en un "ser luminoso".

Nuria, una hermana que abandonó su libertad para ingresar como numeraria en una casa del Opus en Pamplona y a quien lentamente se le van diluyendo sus rasgos humanos. Alguien que se apaga poco a poco.

José, el padre, es probablemente el personaje más entrañable y amoroso de la historia. Quizás a quien más cariño le coge el espectador y quien tiene uno de los viajes más dolorosos. Y los viajes (de cualquier tipo) en su caso son muy importantes.

Y mención especial merece la madre, Gloria: Gloria se trata de una persona que, debido a su educación y su entorno, ha llegado a asumir tan profundamente el rol de santa esposa, santa madre y santa devota que éste se convierte en algo completamente patológico para ella y para su familia. Es una mujer absolutamente freudiana, controlodora, manipuladora, absorvente, destructiva y castrante con la que es casi imposible empatizar. Gloria, al contrario de lo que significa su nombre, es capaz de convertir cualquier viaje en un infierno.

Para finalizar me gustaría añadir que todo, absolutamente todo, en esta película tiene un sentido metafórico, no hay nada dejado al azar: Desde el propio título hasta los nombres de los personjes, pasando por sus respectivos viajes, por el cuento de la Cenicienta, los pequeños detalles, los sueños y las pesadillas, el amor, la enfermedad y la muerte.

"Camino" es un poema épico-trágico que, al igual que en la Grecia clásica, nos sirve para experimentar una catarsis. Pero una catarsis de la cual es mejor abstenerse si no se va a poder soportar.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Ni chicha ni limoná

Puede sonar egoísta lo que voy a decir, pero ya me podría haber tocado vivir la crisis en otro momento de mi carrera: Los estudiantes no tienen mucho de que preocuparse puesto que aún están en ello (además, dudo mucho de que esto sea el fin de la costumbre de contratar becarios en régimen de semi-esclavitud) y los que ya llevan algunos años ejerciendo tienen más posibilidades de conseguir algo en alguna de las escasas ofertas de empleo que se ofrecen todavía. No digo que la perspectiva se presente decente para ellos, pero bueno, algo de perspectiva hay. Tienen luz al final del túnel.

En cambio, ¿con quién se va a cebar la crisis y el desempleo?, pues con los que no somos "ni chicha ni limoná"; es decir, con los que hemos salido hace poco de la universidad pero que de momento no tenemos un currículum aceptable. Si somos licenciados en periodismo, más si cabe. Porque, ¿cómo vas a competir con los que se están viendo ahora de patitas en la calle?:

- "El Grupo Zeta despedirá a casi el 25% de su plantilla" (EL PAÍS, 13/11/2008)
- "La crisis también se lleva por delante a Localia Televisión" (TERRA, Ultima acutalización: 14/11/2008)

(Foto extraída de: este sitio)

Si esto fuera un mundo perfecto, en lugar de despedir a gente se le recortaría el sueldo a las grandes estrellas, a los cargos directivos, a los dueños de los tinglados y a los empresarios en general. No obstante, en el mundo real siempre pagamos los mismos. O sino que se lo pregunten a los trabajadores de la Nissan, que no son periodistas pero también están bien jodidos.

Contra la crisis, un Robin Hood anarco-comunista es lo que haría falta: Que privatice las pérdidas y socialice las ganancias.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Reflexión morbosa


Me gustaría hacer una breve reflexión morbosa sobre la siguiente noticia:



Si Hillary Clinton hubiera ganado las primarias y después la presidencia...

¿Cómo hubiera sido ese reencuentro con el Despacho Oval?
;-P


miércoles, 5 de noviembre de 2008

Obama is not Black (English Translation)

I have used the Babelfish programme to translate my last topic into English and I have also changed some words to improve it. I know there are several mistakes in the text but I hope it can be understood:

"I am fed up to say it: Barack Obama, the elect president of the United States, is not black. How annoying the journalists are in the telly, in the radio and in the Internet saying that this is going to be the first black president of the country. Then no, he is not going to be the first black president of the country because he is not black; he is a mixed race. So difficult it is to understand? , This means he is as black as white. In fact, I would say that in this case the aforesaid one is whiter than of color, because he has had more opportunities at the life that the average Afroamerican. Not even he has the same ancestors that those of its fellow citizens: his were not taken to America to the force to cultivate the fields of cotton in slavery regime; they did not have to happen through the shortages and the racial segregation of the WASP America (White Anglosaxon Protestant) and they were not persecuted by the Ku Kux Klan.

The true revolution will come when a son of Harlem arrives at president. And if she is a daughter, then better".

Obama no es negro

Estoy harta de decirlo: Barack Obama, el presidente electo de Estados Unidos, NO es negro. Mira que se ponen pesaditos en la tele, en la radio, en Internet con lo de que va a ser el primer presidente negro del país. Pues no, no va a ser el primer presidente negro del país porque no es negro; es MULATO. ¿Tan dificil es de entender?, Un mulato es tan negro como blanco. De hecho, yo diría que en este caso el susodicho es más blanco que de color, pues ha tenido más oportunidades en la vida que las del negro medio americano. Ni siquiera tiene los mismos antepasados que los de sus conciudadanos: los suyos no fueron llevados a América a la fuerza para cultivar los campos de algodón en régimen de esclavitud; no tuvieron que pasar por las penurias y la segregación racial de la América WASP (White Anglosaxon Protestant = Blanca, Anglosajona y Protestante) y no fueron perseguidos por el Ku Kux Klan.

La verdadera revolución vendrá cuando un hijo de Harlem llegue a presidente. Y si es hija, mejor.

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Actualización a 27 de julio de 2009
: He colocado otra entrada relacionada con Obama y los temas raciales en Estados Unidos.

martes, 28 de octubre de 2008

La crisis financiera explicada con claridad

El vídeo me lo ha pasado mi amiga la de "McGyver y los Vascos". Que luego se enfada si no la cito... ;-P

martes, 21 de octubre de 2008

La fascinante historia de la "Vida de Pi"

Estando en Edimburgo me compré un libro que no sabía muy bien de qué trataba pero que estaba de oferta: "Life of Pi", del canadiense Yann Martel, publicado por la editorial escocesa Cannongate. Lo único que sabía es lo que decía el resumen de la contraportada: "Después del trágico hundimiento de un barco de carga, un único bote salvavidas permanece solitario balanceándose en medio del salvaje y azul océano Pacífico. Los únicos supervivientes del naufragio son un chico de 16 años llamado Pi, una hiena, una cebra (que tiene una pata rota), una hembra de orangután... y un tigre de Bengala de 450 libras."

Pues bien, resulta que lo que parecía ser simplemente un extraño libro de aventuras y naufragios ha resultados ser algo más trascendental. Por lo visto es un libro que ha cosechado éxito de crítica y que hasta ha sido galardonado con el premio Booker (al menos eso pone en mi edición), por lo que yo me preguntaba, mientras lo leía, que a qué venía tanta escandalera si tampoco era para tanto. No dejaba de ser una historia más de robinsoncrusoes donde uno se no deja de maravillarse de hasta dónde puede llegar el ingenio humano, pero nada más. Quizás porque el ingrediente extra era que en teoría te hacía reflexionar sobre la idea de Dios y lo que son las religiones y yo no lo encontraba. Pero no. Pensé entonces que sería porque había muchas veces que me perdía leyéndolo, al no tener yo vocabulario suficiente en inglés, y se me debía estar escapando la absoluta genialidad de la historia.

Pero tampoco. Lo que hace extraordinario a este libro es su sorprendente, absolutamente inesperado y conmovedor final. El autor juega con nosotros durante toda la historia para finalmente mostrarnos, en las últimas páginas, sus verdaderas cartas... y el as aparece justo cuando menos se lo espera uno. Entonces la historia cobra sentido, todo cobra sentido. Y es entonces y sólo entonces cuando de verdad se nos muestra lo más importante, lo que lo hace diferente de otros libros de naufragios.

De momento eso es todo lo que tengo que decir sobre esta joyita de la literatura. No obstante, no me gustaría cerrar esta entrada sin añadir una cosita más, un pequeño deseo final:

Por favor, no se olviden nunca de Richard Parker.

jueves, 16 de octubre de 2008

Rosa vs Fucsia

Es extraño. Recuerdo haber odiado de toda la vida el color rosa. Desde que era bien pequeña y sin ninguna razón aparente (no creo que a tan temprana edad tuviera ideas feministas ni nada parecido). Siempre me ha parecido un color de lo más cursi y prefería el azul de los niños. Paradójicamente, también desde siempre me ha encantado el morado, que viene a ser más o menos lo mismo que el rosa. O al menos entraría en el equipo de los "colores demasiado cantosos a la par que cursis". No obstante, por fin estoy empezando a superar esa especie de odio irracional hacia el rosa y ahora tengo algunas prendas de ese color en mi armario -aunque eso sí, se pueden contar con los dedos de una mano- y no solo eso... ¡hasta tengo un blog con el fondo rosa!
Bueno, quizás porque no es exactamente rosa, sino más bien fucsia, y por algún otro motivo aún más extraño el fucsia siempre me ha gustado. Quizás por ser el hermano antagónico del color más pastelero y ñoño de la naturaleza.

¿Somos raros los humanos, verdad?

martes, 14 de octubre de 2008

Los Madrileños Valientes

Quién lo diría, pero en mis últimos meses en Edimburgo llegué a olvidar muchas de las realidades cotidianas de España. Había olvidado, entre otras cosas, lo que era indignarme sobremanera al escuchar ciertas noticias; había olvidado lo que me enganchaban ciertos programas de la "caja tonta" y había olvidado, sobre todo, ese engendro panfletario materializado en televisión llamado Telemadrid.

Hoy, después de muuuuuucho tiempo, he conseguido quedarme viendo un programa de producción propia de esta cadena (¡y sin tocar el mando!) durante unos... 20 minutos. Y el programa en cuestión apunta maneras (y por todo lo alto). Su título es "2 de Mayo, la Libertad de una Nación".

Mi primera reflexión es: hay que ver lo que le gusta al facherío español utilizar la palabra "libertad" para todo; si es que la van a borrar del diccionario de tanto usarla.

Pero aparte de esto, el nombre se las trae. Pero vamos a ver, ¿es que los méritos de la supuesta libertad son solo de los madrileños?, ¿es que acaso el resto de los españoles no lucharon?, no tan fervientemente ni con tanto éxito, según parece. O sea que... que sepáis molesta gentuza cateta de provincias que la libertad y la independencia de España nos la debéis exclusivamente a nosotros, a los madrileños; que el 2 de mayo nos levantamos en armas y nos sublevamos valientemente contra los terribles franceses. Y no como vosotros, cobardes. Que lo dice Telemadrid.

Por otra parte, la cantidad de veces que, mientras se pasa la cabecera, la voz en off de la actriz María Garralón (sí, la del famoso "para dentro, Romerales" -que, por cierto, "Romerales" también sale-) salía diciendo cosas del tipo "los españoles luchamos por nuestra libertad" y "los españoles amábamos porque el amor del español es [...] " ha hecho que ya antes de empezar el capítulo se me revolvieran los intestinos.

Por no hablar de cómo salen los franceses de, no mal, sino fatalmente mal parados en la serie: Para empezar, en el resumen del capítulo anterior salían dos niños en una escuela en donde los educan bajo la terrible doctrina gabacha, haciendo alarde de orgulloso patriotismo: "¡pero no son españoles!" o algo así gritaban. Pero nada más empezar la primera escena -o la segunda- nos encontramos con una costurera-jefa francesa que no hace más que realizar comentarios ofensivos y llenos de sorna a sus pobres empleadas, españolísimas ellas.

Si esto realmente fue así, pobre Larra... no me extraña que le llamaran "afrancesado". Y todo por tener un mínimo de nivel intelectual e ideas "poco patriotas". Desde luego, razones tenía para suicidarse.

También salen dos bandoleros que hablan con acento andaluz... súper madrileño todo, vamos. En tres capítulos más les harán quitarse las patillas, corregir el deje, bailar chotis, vender barquillos en la Puerta del Sol y ya serán aptos para ser fusilados el 3 de mayo como buenos matritenses.

Por no decir que la serie en sí no es otra cosa que un tostón de culebrón donde las buenas interpretaciones brillan por su ausencia. Y a los dos niños dan ganas de pegarles un buen soplamocos, por repelentes.
Eso sí, el vestuario está curradísimo.

No sé si tendré agallas de enfrentarme de nuevo a esta maravilla de la creación artística que emite nuestra querida televisión autonómica. La verdad es que cada día consiguen superarse a sí mismos.

Yo, por mi parte, opino como mi padre (y parece que esto también lo decía el suyo): más nos habría valido, por nuestro propio bien, que nos hubieran conquistado los franceses.

jueves, 9 de octubre de 2008

Ego y Sexo

Esta mañana, en un momento de egocentrismo que me ha venido de golpe, he hecho algo muy poco original: buscar mi nombre en el Google.

Pensaba que, tras mi reciente (y en aumento) presencia en Internet, podrían salir unas cuantas entradas sobre mí o sobre lo que he escrito más allá de este o aquel manifiesto de los que uno suele firmar a favor de las focas monje. Craso error. Efectivamente, salgo en las primeras entradas. Bien para mi Ego. Sin embargo, hacia mitad de la primera página de resultados ya empiezan a verse llamadas al sexo cibernético con mi nombre, que no es que sea "María" o "Ana" pero ciertamente es bastante común.

Me da mucha rabia. Si yo fuera hombre y me diera por introducir mi nombre en la barra de navegación del Google, probablemente no saldría todo este molesto -e indignante- spam; pero como soy mujer, he de contemplar como el hecho de llevar un nombre femenino ya me hace estar relacionada con el cibersexo. Precioso, ¿verdad?

Qué sociedad más triste.

sábado, 13 de septiembre de 2008

MacGyver y los Vascos

Al principio no me lo podía creer pero es cierto. Hoy, una amiga española me ha dicho que pusiera las palabras "MacGyver" y "vascos" juntas en la barra de navegación del YouTube... ¡y lo que me he encontrado!

Mis ojos y mis oídos no podían creer lo siguiente:



Lo mejor son los comentarios del vasco que ha colgado el vídeo, qué panzada a reír...

http://www.youtube.com/watch?v=IjbbfK87JWc


Por cierto, también podéis ver vascos en el Titanic en el siguiente vídeo:



Y por si queréis leer los comentarios directamente en YouTube:

http://www.youtube.com/watch?v=9O99PFwGf5I&feature=related

viernes, 12 de septiembre de 2008

Hijas de Eva, Hijas de Lilith

Al contrario de lo que dice el mito, primero fuimos "evas" pero ahora somos "liliths". Pasamos de pertenecer a Adán, como su costilla, a renacer del barro. Cuando Lilith y Adán se peleaban era porque ella no quería yacer debajo de él. Adán exigía la sumisión pero ella le replicaba: "somos iguales, pues hemos sido creados de la misma tierra". No se escuchaban. Un buen día Lilith se cansó de oír las sandeces de Adán y pronunció el nombre de Dios en alto, lo que la hizo desaparecer. Le dio puerta, tal y como luego haría la Nora de Ibsen, y se fue a vivir al Mar Rojo. Increíble pero cierto, Dios se equivocó cuando creó a Lilith.

(¿Pero se puede equivocar un dios?)


Eva nunca hubiera hecho eso. Eva, que era "hembra" porque venía del "hombre", seguía las órdenes de Adán en todo momento, excepto cuando su perversa curiosidad femenina le hizo caer en las tretas de la serpiente. Su osadía, además, hizo pecar al hombre... inocente él.
Entonces Eva tuvo que pasarse el resto de sus días avergonzándose de su cuerpo, pariendo con dolor y sirviendo a su marido, que tras llegar a casa agotado por haberse intentado ganar el pan con el sudor de su frente, debía descansar.
A veces Eva se enojaba, se ofuscaba, no entendía por qué debía ser ése su destino. Pero cuando Eva se rebelaba se convertía en Pandora, destapando la caja de los vientos que solo le traía desgracias al hombre. Qué mala era Pandora. Y cuando no podía recurrir a ese viejo truco, se transformaba en una súcubo para chuparle la esencia de la vida al varón. Y es que hasta aquí puede llegar la maldad de la mujer.
Pero al final Adán siempre conseguía controlar la situación y seguir adelante.

Y es que Eva no era Lilith.


Antes de ser creada Eva, en un intento de desesperación, Adán le pidió a Dios que Lilith volviera, porque Lilith no podía estar en otra parte, Lilith debía estar en casa; así que Dios mandó llamar a tres ángeles para que fueran a buscarla. Si Lilith accedía a regresar, Dios, en su inmensa misericordia, no la castigaría.
Pero la retorcida Lilith no quería negociar. Estaba muy cómoda, la muy arpía, copulando con el Diablo, de quien parió numerosos vástagos. No obstante, los ángeles le advirtieron de que, en caso de negarse, Dios la condenaría a ver morir a cien de sus hijos cada día, pues mano dura era lo que le hacía falta. Pero Lilith no cedió y se convirtió en una amenaza para todos los bebés menores de ocho días sin circuncidar. Lilith pasó a ser entonces la versión femenina del demonio.

Sin embargo, Adán, que no es tonto, con el paso del tiempo aprendió a controlar a Lilith y, de este modo, sus hijos comenzaron a colocar amuletos en los cuellos de los niños para evitar verlos perecer bajo la ira de ella. Tenían que ahogar la venganza de Lilith.

Ni tampoco dejaron que Lilith se acercara a Eva.

Pero un buen día todo cambió. Debió ser que -quizás por casualidad, quizás no-, Lilith encontró la forma de introducirse en Eva y ésta empezó a despertarse.

Desde entonces ya no somos hijas de Eva, sino de Lilith.

domingo, 31 de agosto de 2008

Una de Citas...



"Los liberales le tienen miedo a la libertad y los intelectuales no vacilan en mancillar la inteligencia".

(George Orwell, La Libertad de Prensa, [1945])

jueves, 21 de agosto de 2008

"Edimburgo es una fiesta", decían...

Coger a tiempo el autobús de la línea 35 de los Lothian Buses de Edimburgo es siempre muy complicado, pero en agosto es aún peor. No puedes quedar con la gente en el centro de la ciudad, especialmente en el casco antiguo, a no ser que desees morir arrollado por la multitud... y no es mi caso. Tampoco puedes aspirar a que el Pizza Hut conserve el buffet libre del mediodía o que aquel restaurante tan bueno en el que estuviste celebrando algo hace dos meses siga costando lo mismo. Muchos bares incluso han incrementado el precio de las bebidas y todo está lleno de gente por todas partes a excepción, lógicamente, de los barrios residenciales.  Encima llueve casi siempre y absolutamente cada día está nublado, aunque a veces sale un rayo de sol.

No obstante, por estas fechas Edimburgo está hasta arriba de turistas sedientos de cultura, pues, por razones obvias, no vienen buscando precisamente "sol y playa", para eso ya está España. Vienen buscando lo que les ofrece el famoso Festival Internacional (si queréis leer más cosas que he escrito sobre él, pinchad aquí).

La verdad es que la idea de convertir Edimburgo en la capital de los espectáculos y la cultura cada verano no es mala, pero, sinceramente, creo que se les está yendo de las manos.

Pero primero pongámos un poco en situación:

El Festival Internacional de Edimburgo de teatro, danza, música y demás artes escénicas surgió en los años 40, en plena posguerra mundial -y consecuente depresión-, para alegrarle un poco la vida a la gente; sin embargo pronto empezaron a crecerle los enanos. El mismo año de su inauguración surgió el "Fringe" ("Fleco") como consecuencia de la rabieta de unos cuantos creadores y artistas que no habían sido aceptados en el primer festival. A partir de ahí esto ha sido un no parar y desde que comenzó el nuevo siglo practicamente se ha ido creando un festival por año. Pero sería muy presuntuoso llamarlos a todos ellos festivales, pues la mayor parte se trata más bien de una serie de ferias, salones o congresos y demás eventos similares que simplemente llevan delante el nombre de "festival de".

Pero, en mi opinión, el principal problema que existe en todo esto no es ni la creciente proliferación de "festivales" ni que la ciudad se convierta en inhabitable para los que viven en ella. Más bien diría que se encuentra en el exceso de oferta: existe una cantidad tan amplia y variada de representaciones, actuaciones, nombres, monologuistas, países etc., etc. que uno se acaba perdiendo en medio de tanta locura y tanta entropía cultural. Y no creo que la ciudad dé para tanto. Además, muchas veces los títulos de las representaciones no te dicen nada y algunas comedias y funciones populares son de un carácter muy local, pues se hacen bromas sobre asuntos exclusivamente británicos o escoceses. No estoy diciendo que sea excesivamente caro o que esté mal organizado (de hecho he descubierto que, muy al contrario, la organización es casi perfecta). Mi queja no viene por ahí. Me refiero a que está tan concentrado que es imposible encontrar cosas realmente atractivas, al menos para el común de los mortales... o al menos para mí, que no tengo aspiraciones intelectuales tan elevadas.

De todas formas, aconsejo a los que tengan verdadero interés por acudir algún día que, en primer lugar, se empiecen a informar meses antes de lo qué ofrece Edimburgo en verano y en qué consiste el famoso festival. Es bueno saber con qué te vas a encontrar. Y, en segundo lugar, que compren las entradas con muuuuucha antelación, pues es muy frustrante intentar conseguir algo unas semanas antes y que esté todo cubierto hasta finales de agosto. Lo digo por experiencia. Otra solución sería ser un periodista especializado en cultura y que te envíen a curbrir el festival de Edimburgo pero, no nos engañemos, las posibilidades son mínimas.

Por cierto, desde poco antes de que llegara el verano, y especialmente ahora que estamos en medio de todo el lío, me he acordado mucho de un titular que leí hace exactamente un año en algún periódico o revista española: "Edimburgo es una fiesta" rezaba, y qué razón tenía. Pero una fiesta que le queda grande.

viernes, 8 de agosto de 2008

Premenstrual

Hace unos pocos días tuve una revelación: descubrí a mi nuevo héroe catódico (en este caso heroína) en la BBC3.

Se llama "Premenstrual Girl" y es un personaje de una humorista del norte de Inglaterra (además esta gente tiene un acento muy divertido) que se llama Karen Taylor. El programa se llama "Touch me, I'm Karen Taylor" y, según parece, el vídeo lo ha colgado en YouTube la propia BBC.

La introducción al sketch dice así:

"Ésta es Penelope Chambers. De 9 a 5 es solo una joven normal y feliz, pero tiene un secreto: Cuando el peligro acecha, Penelope puede manipular su reloj biológico para convertirse en... ¡¡¡la Chica Premenstrual!!! [Premenstrual Girl]"

En resto del vídeo no dicen nada en particular, salvo que ella se queja de que está muy gorda, es todo una mierda, etc., etc. Lo típico de cuando te va a venir la regla, vaya. Y al final le pide a los de la tienda una revista, chocolate e ibuprofeno. Y añade: "quédate el cambio".

Buenísimo. Espero que lo apreciéis, sobre todo las féminas:

lunes, 4 de agosto de 2008

Guarrerías deliciosas para beber

Recuerdo que cuando era pequeña había una bebida que me entusiasmaba, la Cherry Coke. Este refresco era la típica Coca-Cola de siempre pero con un toque a cereza que le daba un sabor entre ácido y dulzón, ciertamente bastante adictivo para mi paladar de 8 o 9 años (no me acuerdo muy bien de la edad que tenía, lo siento). Al igual que pasó con aquel helado de Frigo, el Tubi-Tabi, que estaba lleno de colorantes y venía en una especie de tubo de pasta de dientes gordinflón; yo debía ser la única persona en España que consumía Cherry Coke, así que al poco tiempo la retiraron del mercado. Y el Tubi Tabi también.

Éstas son dos de mis frustraciones infantiles. Recuerdo haber experimentado un sentimiento de injusticia terrible, porque si yo compraba estos productos, el resto de la gente tenía que hacerlo también. Era imposible que se resistieran a tal manjar de dioses y, si lo hacían, es que no eran personas normales. Seguro.

Sin embargo, al llegar al Reino Unido me he reencontrado con mi pasado, con mis sueños de infancia, y he podido volver a probar la Cherry Coke y ser feliz de nuevo (no sé si algún día el destino querrá que me tope de nuevo con el Tubi-Tabi). Y es que, aquí en UK, no solo consumen variantes raras de Coca-Cola y Fanta ,con y sin cafeína y azúcar, sino que también beben cosas como Dr. Pepper (un refresco muy popular americano parecido a la Coca-Cola pero más dulce), dandelion & burdock soda (refresco de diente de león y arctium), ginger beer (refresco de jengibre), root beer (un refresco hecho a base de raíz, también americano, que sabe a Oraldine y cicatriza las heridas de la boca), cream soda (refresco de crema) y así mil variantes más. Por no hablar de todas las combinaciones posibles entre todo tipo de frutas del bosque. O entre jengibre y limón o frutas del bosque. Es un no parar.

No obstante, de todas ellas mis favoritas son dos: Orangina y Irn Bru. La primera es un invento francés y se consume en casi toda Europa (aparte del país galo, en Alemania, Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Reino Unido, por lo menos); consiste en un refresco de sabor naranja, bastante intenso por cierto, que lleva incluídos trocitos de pulpa. Le da mil vueltas a la Fanta y creo, sinceramente, que a pesar de lo reacios y carcas que somos los españoles a probar sabores nuevos, tendría bastante éxito en nuestro país si se importase. Además, como he dicho, es made in Europe.
Por otra parte está el Irn Bru: no es ninguna exageración decir que es la segunda bebida nacional de Escocia, detrás del whisky, y la primera en consumo popular. De hecho, en ese sentido, ha estado siempre por encima tanto de la Coca-Cola como de la Pepsi y es casi tan antiguo o más que la primera. Sus peculiaridades básicamente son tres: por un lado lleva cafeína y azúcar; y por otro, su caracterísitico color anaranjado se debe a que el tercer elemento imprescindible en su composición es el hierro... por eso lo de "Irn" del nombre ("iron" = "hierro"). Además, por lo visto, es ideal para las resacas, y de resacas los escoceses saben mucho.

En fin, que no sé qué voy a hacer cuando vuelva a España, vaya al supermercado y me dé cuenta de la pobreza de los estantes de refrescos. Desde luego voy a echar mucho de menos la Orangina y el Irn Bru y, por supuesto, la Cherry Coke. Pero bueno, al menos sé que un nuevo mundo de verduras, frutas, pescados, legumbres y demás comida sadulable (¡y embutidos!) se abrirá ante mí a precios "razonables". La verdad es que pasar del mundo lipoglucénico británico al paraíso mediterráneo tampoco está nada mal.

Ay, qué rico estaba el Tubi-Tabi...

jueves, 31 de julio de 2008

La foto secreta de Peter Griffin

Lo siento, no he podido resistirme...

Hablando y escuchando sin prejuicios

El otro día, como normalmente suele pasar con Internet, me encontré con un blog curioso: uno de los pocos sitios en los que se habla de la convivencia entre el castellano y las otras lenguas de España sin sacarle los ojos a nadie. Es sorprenderte encontrarse hoy en día a alguien como Mari Luz Peinado que sea capaz de tratar el tema con un mínimo de seriedad y objetividad, dejando los sentimientos patriotas a un lado.

Estaría bien echarle un ojo.

Por cierto, tanto la foto como el título de mi entrada son suyos.

sábado, 26 de julio de 2008

Robots que aman

De entre todas las películas que he visto últimamente, y especialmente entre las de animación, Wall-E es una de mis favoritas. La última vez que disfruté de verdad una entrada de cine fue hace unos meses, aquí en Edimburgo, viendo Be Kind, Rewind, y realmente parece que tienen que pasar periodos de muchos meses para que tal fenómeno vuelva a producirse, puesto que habituamente me quedo con la sensación de haber tirado el dinero (como me pasó con la última de Indiana Jones, p. ej.).

Sin embargo, Wall-E valió la pena. La verdad es que es raro que Pixar me decepcione y, además, por el precio que pagas por disfrutar de sus pelis en la pantalla grande te llevas un corto de antemano de regalo -algún día he de escribir una entrada sobre ellos-. Mejor que en las promociones de detergentes.

¿Pero cómo explicar por qué me ha gustado tanto sin desvelar el argumento? La cuestión es que esta peli, además de hacer rabiar a los neocons americanos -algo que siempre me causa satisfacción- es de esas historias, que yo diría, te enseñan "cosas bonitas". Quizás suene muy mal si digo simplemente que esta llena de buenos valores porque recuerda un poco al típico sermón de curas y monjas, pero es que es verdad.

El caso es que mientras veía la película sentía como se me encogía el corazón en un puño como me pasaba cuando leía aquellos cuentos tan tristes de Oscar Wilde en los que estatuas de príncipes, gigantes o enanos daban su vida por los demás movidos simplemente por el sentimiento del puro amor. El mismo sentimiento que hace que Wall-E persiga a su amada Eva hasta una galaxia lejana y arriesgue todo por ella, mientras su vez, y sin quererlo intencionadamente, colabora con una causa superior. La película es ante todo tierna, pero al mismo tiempo parodia los excesos y la comodidad de la vida moderna mientras consigue sacarnos una sonrisa -o una risa- de la boca. Además, existen numerosos pequeños detalles en ella que sirven para hacer reflexionar al espectador.

Y sí, es ecologista.

Sinceramente no sé qué temen tanto los neocons de una peli como ésta. ¿Quizás su propia extinción? Y es que sus fantasmas van a acabar algún día prohibiendo que los niños aprendan cosas que ahora nos parecen tan obvias como los valores humanos. Esperemos que estas paranoias no acaben algún día conviritiendo la Tierra en el basurero futurista que se recrea en la película.

sábado, 19 de julio de 2008

La Niña del Tiempo y el Machista Desinformado

De vergüenza. No me quiero hacer cansina con lo de "estamos en el siglo XXI" pero parece mentira que a estas alturas... de la civilización (se supone) todavía tengamos que oír ciertas cosas. Si creían que vivían en la España moderna, que el franquismo tan solo era una cosa del pasado y que había cosas que hoy en día eran imposibles de oír, despiértense inocentes. Pues a pesar de los tiempos que corren parece que una todavía tiene que perdir perdón por ser joven y estar preparada y, sobre todo, por ser mujer.

Así debe pensar el señor señorísimo e ilustre periodista Antonio Burgos, del ABC, para quien si no se es hombre, madurito y de Sevilla -como él- solamente se puede ser un simple florero. Y especialmente si se es mujer, pues según sus propias palabras, ¿qué nos vamos a afeitar nosotras cuando perdamos una apuesta...? a no ser que se trate de "los rizados bigotes del ya me entiendes..."

Y es que parece ser que al Sr. Burgos (y eso que los señores nunca dicen estas cosas) no le gusta que TVE haya nombrado a la jovencísima y mujerísima Mònica López como jefe de los Servicios Metereológicos. Que además, oh horror, es catalana.

Pues señor Burgos, un respetable y experimentado periodista como usted, con tanta carrera a sus espaldas, debería informarse antes de criticar a nadie, y mucho menos tratándose de una manera tan radical y exacerbada. Que sepa usted que la "Niña del Tiempo" en cuestión, como usted la llama, que tiene formación y no se queda corta: es licenciada en Físicas. Fíjese que por lo pronto ya tiene una carrera. Además, lleva ya algunos años trabajando en la TVC (Televisió de de Catalunya), que aunque a usted no le guste ni lo más mínimo (televisión catalana, ¡faltaría más!) le da ya un bagaje importante... ¿puede ser que además, para entrar en la mencionada cadena, que hiciera oposiciones, tanto que se queja vd. de que no se ha presentado nunca a ninguna? Yo esto no lo sé, Sr. Burgos, pero la TVC es una televisión pública y por tanto también existen concursos y tienen funcionarios. Al menos podría habérselo planteado antes de echar sapos y culebras por la boca. Por cierto que, por lo visto, según me han contado algunos catalanes (pues yo esto tampoco lo sé), ella ha declarado en alguna ocasión estar estudiando también la carrera de ciencias políticas "para no aburrirse". ¡Guau, una mente inquieta!, ¿no se esperaba vd. esto en una mujer florero verdad?, ¿no se lo esperaba de una simple cara bonita, cierto? y luego dice que no es machista.... Ah, por cierto, que la susodicha nació en 1975, con lo cual no tiene 22 años sino 33, así que a ver si aprendemos a contar. Pero claro, las mates no deben ser lo suyo; es lo que tenemos los de letras, que a veces no nos salen las cuentas... no como a los licenciados en físicas, ¿verdad?

Me parece muy bien que defienda a su adorado José Antonio Maldonado con uñas y dientes, y tiene razón cuando se queja de que TVE está echando a todo el mundo solamente en función de la edad y no por su valía; pero de ahí a decir tal sarta de calumnias... tenga cuidado, no sea que un día, la "Niña del Tiempo", como resulta que no es tonta, le vaya a poner una denuncia.

domingo, 13 de julio de 2008

Audiolibros.

España no siempre está a la cola de todos los ránkings... positivos; sino que a veces hasta somos de los primeros en algo, como ocurre respecto al mercado editorial: nuestro país se sitúa en el top 10 de publicación de libros. Planeta, Espasa, Plaza & Janés, Ediciones B, Salamandra... todas ellas son editoriales autóctonas que llenan nuestras librerías (y también las de fuera) de miles y miles de ejemplares y facturan millones y millones de euros. Sin embargo, como no todo podía ser perfecto, hay un capítulo de la producción libraria española que todavía nos queda pendiente. Y bastante pendiente: los audiolibros.

Yo no había caído en ello hasta que vine al Reino Unido y ví la gran cantidad de audiolibros que se venden en las tiendas. La palabra "audiolibro" o "audiobook" me sonaba completamente desconocida antes de llegar aquí. Tenía una vaga idea de qué sería y para qué serviría, digamos, "El Señor de los Anillos" en edición CD. De hecho, al principio pensaba que era algo exclusivo para niños y que solo se hacía con los libros infantiles.

Pero no. Resulta que al llegar aquí me he dado cuenta que, probablemente, el principal objetivo -aunque no único- de los audiolibros es que esa misma ficción que se vende todos los días en las tiendas (o que se presta en las bibliotecas) y de la que disfrutamos la mayoría de la gente, es, simplemente, conseguir que llegue a las personas ciegas o con graves problemas de visibilidad. Tal y como nos llega a nosotros; con la misma facilidad. Desde luego cuesta mucho menos dinero y esfuerzo que hacer un libro en braille y no necesita que su público sepa interpretarlo. Es sencillo y práctico, y además multiusos: apto para niños y fans.

Así que, a ver si nos espabilamos un poquito nosotros, e intentamos mejorar el ránking.

martes, 1 de julio de 2008

American TV, Part II

Un día, de madrugada, estábamos viendo en casa un capítulo que nos habíamos grabado de South Park en el cual Eric Cartman se convertía en el delegado del pasillo del colegio, imponiendo ley y orden a su manera, cuando, de golpe, el crío más maquiavélico y retorcido de la escuela de educación primaria de South Park permutó en ÉL. "¿Y quién es ÉL?", se preguntarán ustedes. Pues ni más ni menos que el increíble, indomable, valeroso, fascinante y único Guardián de la Ley en el estado de Hawaii: Duane Chapamn. O lo que es lo mismo, "Dog, the Bounty Hunter" ("Perro, el Cazador de Recompensas").

Sí, Sres. Dog, the Bounty Hunter es un personaje único de la televisión americana. Nacido en el sur de Estados Unidos, por lo visto Dog presume de tener sangre de american natives, que se dice en yanqui, corriendo por sus venas. Y eso que se le ve caucásico puro y duro por los cuatro costados. Incluso, diría yo, con el característico color "tostado red neck" de sureño americano.

Nuestro amigo Dog, además, es un semental. Un pura sangre del que las jamelgas se quedan colgadas sin respiración. Así lo demuestra su numerosa y amplísima familia, a la que también le gusta salir de caza con él, y cuyos miembros son de todas las edades. Todos ellos, desde esposa y ex-esposas pasando por los hijos, se dedican -y se dedicarán- a la noble profesión de perseguir criminales y drogadictos, putas y camellos, pobres y desgraciados. Y como los Hunter son, además, de corazón noble y buena Fe, intentan iluminar a sus perseguidos mientras les ponen las esposas.

Además, Dog, al igual que que su admirado y elogiado presidente, George W. Bush, también ha visto a Dios.

Por lo visto nuestro amigo no solía llevar una buena vida, que digamos, años ha. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, según parece, redescubrió las enseñanzas de la Biblia y finalmente el hijo pródigo regresó, enderezado, con el resto del rebaño por el camino recto. Al igual que George. De hecho, tiene un retrato de su maestro y amigo en el despacho. El mismo despacho donde planea sus cacerías. Sonriente -con esa mueca de imbécil que le caracteriza-, George W. Bush saluda al espectador desde el marco colgado en la pared del despacho de Dog.

Ahora Dog, además, es un firme defensor de la ley. Amigo de sus amigos, padre y esposo. Y por si fuera poco, comprensivo, amable y dialogante con los delicuentes como un padre lo es con el hijo descarriado.

¡Que viva el sueño americano!

jueves, 26 de junio de 2008

Historia de Pérez.

El otro día vivimos un triste acontecimiento en casa. La situación era insostenible, inaguantable. No es cierto que dónde comen dos comen tres. No es justo que unos tengamos que alimentarnos con el sudor de nuestra frente y otros vivan de las rentas. Sin esfuerzo. Sin aportar nada.

Pero a la vez fue doloroso. Al fin y al cabo nos habíamos acostumbrado a su compañía. Yo no pude hacerlo. Era demasiado penoso. Marcharon ellos solos, en el coche, rumbo hacia el nuevo destino. Una nueva vida le esperaba a nuestro invitado. ¿Qué será de él ahora?

Aquella mañana, aunque me quedé en la cama, no pude conciliar de nuevo el sueño. Me sentía culpable. Él también se sentía culpable porque fue tan cómplice como yo. Él ha sido siempre la mano ejecutora aunque ambos le tendimos la trampa. Pensé en sus ojillos y en lo que pensaría al verse de nuevo solo. Pero debía ser así. Esto había llegado demasiado lejos.

Ya no volveremos a oir su vocecilla, sus quejidos, sus pasitos. Ya no volvermos a verlo corretear por casa persiguiendo lo que nosotros abandonábamos. Ya no volveremos a disfrutar de la compañía de Peréz, nuestro ratón doméstico.

Pérez vino a nosotros un día gris de invierno, cerca de la primavera. Al principio fue una sorpresa mayúscula verlo, ahí, agazapado en el suelo de la cocina.




Bueno, en realidad no estaba agazapado, en realidad nada más encender la luz salió huyendo como alma que lleva el diablo, así que sólo lo vimos correr.

Era muy pequeñito.

Compramos trampas, de las que llaman "humanas", porque nos dolía tener que matarlo; así que pensamos que lo mejor sería capturarlo y luego dejarlo en libertad a unas cuantas millas de distancia.

Después, al cabo de poco tiempo, Pérez desapareció.

Debió haber olido nuestras intenciones porque tardó meses en regresar. Cuando volvió nosotros tuvimos sentimientos contradictorios. Sabíamos que no podía quedarse, pero lo echábamos de menos. Era como nuestra mascota.

Durante un tiempo lo vimos casi cada noche. Pérez se acercaba a la cocina, fugazmente, a ver si podía obtener algo de nosotros y después, al cabo de un cortísimo lapso de tiempo, regresaba a su madriguera en uno de los múltiples agujeros que tienen las casas viejas de Edimburgo, que son de papel.

Entonces decidimos que el momento había llegado:

Volvimos a estudiar el sistema de trampas y nos dimos cuenta de que algo fallaba. Era la posición y la necesidad de bloquear la salida. Las recolocamos. Al día siguiente, cayó.

Fue duro. Pérez se quedó toda la noche encerrado, mientras nosotros dormíamos, llorando desconsolado atrapado en un cúbiculo poco mayor que su tamaño. Golpeaba las paredes y gemía, debió pasarlo fatal. Por la mañana yo me levanté y ví que el sistema había funcionado. Entonces decidimos que no podíamos dejarlo pasar más; no podíamos dejar que sufriera esa claustrofobia un minuto más.

Y entonces ocurrió. Él lo metió en una bolsa de plástico y lo subió al coche. Cruzó el Firth of Forth y fue un poco más allá. Buscó un lugar en el campo y allí lo dejó. Por fin, Pérez podía correr en libertad.

Desde aquí mi más sincero homenaje a Pérez y a todos los ratones que pueblan todas las casas de Edimburgo. Sin vosotros esta ciudad no sería la misma.

martes, 17 de junio de 2008

Hasta los Ovarios del Rey de Copas

Como no, la justicia y el estado de derecho (o de "torcido") de este país tan extraordinariamente democrático que tenemos ya están dando otra vez por el ano (por hablar todo lo fino que puedo, que del cabreo que tengo me está costando). Y como siempre, los afectados, los mismos. Podrían directamente prohibiernos nuestro derecho a la libertad de expresión en sí y mira, juicios que nos ahorrábamos. Nunca mejor dicho, esto "con Franco no pasaba". Como no había derechos ya sabías de antemano que la línea de "prohibido" estaba en la meta de salida. Más claro, agua.

Ahora, en cambio, nos intentan vender la moto de que la Democracia es maravillosa y de que, sobre todo, España lo hace todo bien. La Constitución es la mejor y la más justa del mundo; el sistema de autonomías es de mayor autogobierno de todas las regiones que existen en nuestro planeta; la Ley d'Hont es lo que es más útil y lo que mejor se nos ajusta a nuestras Cortes (que además, son perfectamente bicamerales) y, por supuesto, la monarquía (¡ojo!, parlamentaria, que ya no somo súbditos, oh gracias) es la mejor solución posible para España. O sea, el sistema que tenemos es perfecto porque se hizo bajo el milagro de la Transición. Oh, qué estupendo. Como antes nos dábamos de hostias y justo en ese momento NO nos pegamos, sino que lo sacamos todo adelante como buenos hermanos, pues claro, ahora chúpate Transición y Constitución del 78 y demás bla, bla, bla para los restos. Como dicen los catalanes, collonades.

Estoy harta de que el Rey de las p... píííííí (no se molesten, ya me autocensuro yo) sea intocable. ¡INTOCABLE!, ¿pero esto qué es?:

¿Ahora resulta que el Rey no caza osos?, ¿ahora resulta que aquel oso ruso no estaba borracho? Y lo mejor de todo........... ¿ES QUE EL PRÍNCIPE NO FOLLA?

Así que para desahogarme de tanta tontería y tanta memez voy a colgar estas dos preciosas caricaturas en mi blog.

Y ahora que venga la justísima Audiencia Nacional (que últimamente jode más que ayudar) a cerrarme el blog por injurias contra la Corona.


¡¡¡ III REPÚBLICA, YA !!!

viernes, 13 de junio de 2008

La buena educación no la enseñan en los colegios ingleses

Efectivamente, como se puede apreciar en el vídeo que enlazo a continuación, la Sra. Ilustrísima Presidenta de la Comunidad de Madrid -y condesa de no se qué-, Esperanza Aguirre Gil de Biedma, no ha aprendido buenos modales ni un mínimo de educación y/o respeto en los colegios privados ingleses, esos sobre los que le gusta tanto presumir de haber sido alumna.

No se ponga así, Sra. Aguirre, que al fin y al cabo algo de razón tendrán los manifestantes, ¿no?

(Por cierto, lo mejorcito... lo del chicle).

miércoles, 11 de junio de 2008

¡Qué trabajen ellos!

“¡Qué inventen ellos!” es una frase tristemente conocida en el imaginario español, pues refleja perfectamente el tópico de que los españoles prefieren dejar que sean otros los que hagan los cosas y ellos vivir de las rentas. Sin embargo, esta misma frase, aunque cambiando el verbo y obviamente con otro sentido, se le podría aplicar a nuestros estimados políticos y, en concreto, a los ministros de trabajo de la Unión Europea, que debe ser que como últimamente se aburren mucho y no tienen nada mejor que hacer, han decidido poner sobre la mesa la cuestión de una posible ampliación del horario laboral máximo a 60 horas semanales (65 en el caso de las guardias médicas).

Enlazo la noticia de los siguientes periódicos:

El País
La Vanguardia
El Mundo (incluye vídeo)
Cindo Días (donde, sobre todo, se habla de la postura del Gobierno Español)
The Times

Bien, bravo. A esto se le llama progreso. La verdad es que aunque nuestro elocuente ministro de trabajo, Celestino Corbacho, no me acaba de hacer tilín del todo, he decir que ha tenido más razón que un santo al afirmar que Europa sufriría un “retroceso” en su agenda social, pues con esta medida Europa se acerca “más al siglo XIX que al siglo XX”. ¿Lo siguiente qué será?, ¿la vuelta de los niños a las fábricas y la prohibición de los sindicatos? Es decir, llevamos toda la vida luchando por una serie de garantías y derechos –como por ejemplo la conciliación de la vida laboral y familiar- para que ahora nos digan que tenemos que trabajar 13 horas cada día de lunes a sábado. ¿Y dónde queda nuestra espacio personal, entonces? Dicen, según se explica en la propia prensa, que esto sólo se haría efectivo si el empleado y el empleador se ponen de acuerdo y que no tiene porque suponer ningún riesgo para el trabajador, pues se establecerían una serie de medidas para que el contratante o el jefe correspondiente no abusaran de ello amenazando al pobre currito con despedirlo si no cumple con las horas de más. Ja, ja y ja. Sencillamente, NO ME LO CREO. Desde luego se nota que estos señores ministros de la UE (que al fin y al cabo son nuestros ministros, los que nosotros hemos votado democráticamente en las elecciones generales de cada uno de nuestros países) no tienen un jefe, con perdón de la palabra, tocapelotas, dispuesto a amargarle el día a uno (¿acaso va a negarle uno ese servicio a un jefe déspota?). Se nota que no tienen que hacer grandes esfuerzos cada día por llegar a fin de mes. Se nota que no tienen nada que temer sin se quedan sin trabajo –total, siempre habrá por ahí un silloncito perdido donde recolocarlos-. Se nota que no son como nosotros, vaya. Sino que el pedestal en el que les han situado los votos de miles de ciudadanos de a pie parece darles el poder suficiente como para hacer y deshacer a su antojo sabiendo que no son ellos los que van a pagar los platos rotos.

Por cierto, ¿y dónde están los sindicatos?

¿Para qué se supone que es esta medida?, ¿para mejorar la economía de la UE?, ¿para facilitar el desarrollo de los países del Este? La Revolución Industrial, obviamente, hizo mejorar el desarrollo económico de los países que la vivieron pero a costa de los derechos humanos de miles de personas, tal y como está ocurriendo hoy en día en China. Visto así (nos ha fastidiado) la idea es extraordianaria: volver a las prácticas del siglo XIX para aumentar la productividad. Sencillamente genial. Está el hecho de que, además, si unos países lo aplican y otros prefieren salvaguardar los derechos de sus trabajadores, daría como resultado una cruenta competencia desleal. Fantástico. Estoy deseando empezar.

Ante este tremendo abuso, a mi parecer, sólo nos queda una salida: Mañana mismo, en toda Europa, HUELGA GENERAL (haciendo compañía a los transportistas, hale).

viernes, 6 de junio de 2008

El Legado de la Lengua (de las lenguas).

Las lenguas son parte de nuestra cultura, de nuestro patrimonio, y qué pena cada vez que se desata la polémica al esgrimirse éstas como bandera de opiniones políticas... como arma arrojadiza. Lo que más me molesta de este tipo de asuntos es que siempre se intente medir la "necesidad" de una lengua basándose solamente en el número de hablantes que ésta posee.

En primer lugar que la (mal llamada) importancia de un idioma -o si se quiere, su relevancia a nivel internacional- no se debe exclusivamente a la cantidad de gente que lo tiene como lengua materna. Sino que también existen otras cuestiones a tener en cuenta como, por ejemplo, el legado escrito que dicho idioma nos ha dejado, o lo que es lo mismo, la literatura. O también la importancia intelectual del mismo, su uso práctico en el día a día, el número de personas que lo tienen como segundo idioma o la extensión, y no sólo la cantidad, de las personas que lo hablan. Los parámetros son múltiples. Si solamente atendiéramos a cuestiones cuantitativas, el italiano, p.ej., que en mi opinión es una lengua bellísima, no debería ser estudiado ni en la sexta pate de las academias y escuelas de Europa. El italiano como lengua materna, señores, "sólo" consta de 65 millones de hablantes (según datos de la Wikipedia italiana); sin embargo, dicho número se incrementa bastante si se tiene en cuenta la cantidad de gente que la utiliza como lengua de cultura; pues el italiano ha legado a la Humanidad grandes escritores como Petrarca, Dante, Bocaccio, Pirandello, etc.; artistas como Miguel Ángel, Rafael, Leonardo o Caravaggio; intelectuales como Umberto Eco y suma y sigue (Italia también nos ha traído a Berlusconi, para nuestra desgracia, pero eso es otra cuestión).

Siguiendo al pie de la letra estos mismos criterios que he mencionado antes, tampoco el holandés, el sueco, el finés, las lenguas gaélicas, el serbocroata, el latín o el griego, por poner un ejemplo, tendrían ninguna utilidad. Tan sólo deberíamos molestarnos en aprender inglés, o a lo sumo, inglés, mandarín, español, francés, alemán, ruso y árabe porque... ¿para qué más? Por esa regla de tres tampoco sería necesario ofrecer servicios a los hablantes de dichas lenguas en sus respectivos idiomas minoritarios porque ellos ya saben otros más útiles. Por ejemplo, todos los flamencos saben inglés, los andorranos son perfectamente capaces de expresarse tanto en francés como en castellano, la mayor parte de la población de los países eslavos entiende y escribe el ruso y cualquier escocés de cualquier isla remota de las Highlands es perfectamente competente en inglés. Lo mismo pasa con los nativos de retrorromance, los noruegos, los gallegos, los catalanohablantes, los vascos o los corsos. Y en Sudamérica, el español lo entiende todo o casi todo el mundo independientemente de si su lengua de origen es el quechua, el aimara, el mapuche, el guaraní o lo que sea (¡hasta los brasileños lo entienden más o menos!).

No señores. Esa no es una manera correcta de pensar. O, como mucho, diremos que no es realmente tolerante y respetuosa. Negarle al hablante de un idioma los servicios en su lengua materna porque puede entender, escribir y expresarse en otra es negarle su propia igualdad y el derecho a hacer uso de lo que es suyo para expresarse. De lo que, al fin y al cabo, la cultura y la historia de la sociedad en la que ha nacido y vive le han legado.

Todo lo demás son cuestiones políticas.

lunes, 26 de mayo de 2008

Mafalda







domingo, 25 de mayo de 2008

Uribarri, Ecce Homo! (y otras eurotribulaciones)

Por suerte o por desgracia he venido a pasar estos eurovisivos días a España y, como no, me he tragado de pleno a Chikilicuatre y compañía. Al principio no quería saber nada pero finalmente no pude evitar el morbo de verlo actuar en directo ni tampoco perderme lo mejor del festival: las votaciones.

Pero me alegro de haberlo visto sólo por una cosa, o mejor dicho, por una persona: Ecce Homo, José Luis Uribarri. Qué hombre, qué portento. Si le dieran un euro por cada vez que acierta en las votaciones sería millonario. Luego lo justifica diciendo "es que son muchos años, señores...". Desde luego, la experiencia es un grado. Ayer me reí todo lo que quise y más con comentarios como éste: "¡¡¡cuatro puntos para España!!!, ¡¡¡graciaaaaas!!!" o "10 a Bosnia y 12 a Serbia, venga, venga... ¡venga!, ¡¡¡hazme feliz!!!, ¡¡¡síííí!!!" ¡y el tío las acertaba todas!, ¡como las quinielas! Personalmente, creo que tendrían que darle un cargo en la Unión Europea o algo así porque este tipo sabe más de cómo funciona Europa que muchos políticos.

Aunque lo mejor de todo no son sus satíricos y jocosos comentarios, sino el tonillo de fan despechado que emplea cada vez que narra las votaciones. Es como si dijera "ya que no vamos a ganar, visto lo visto, a ver si acierto cuantas más quinielas mejor para mi propia satisfacción personal". Esa mezcla entre hartazgo, humor, ironía y tristeza me fascinan. Sólo alguien como él se lo puede tomar tan en serio... bueno, él y algunas otras extrañas excepciones de este país que todavía se toman a pecho todo aquello y viven y vivirán siempre con la nostalgia del La, La, La... Quizás sea por diferencias generaciones, pero tanto lloriqueo por los tiempos pasados me resulta más que casposo. Menos mal que al Sr. Urribarri todavía le queda mucho tiempo de ironías eurovisvias porque el día que este hombre deje de narrar el festival, se morirá de pena.... y ya nada será lo mismo.

Por otra parte, no quería despedirme sin poner un enlace a la que, en mi opinión, ha sido la mejor canción de este año y, desgraciadamente, la peor parada (¡peor que España!): la del Reino Unido (don't worry, Britons. Maybe next time...):



Ni tampoco al estridente pavo de Irlanda, que el pobre no llegó a la final (the best eurosong ever!):

Dustin, The Turkey

sábado, 24 de mayo de 2008

El típico blog de siempre sobre los mismos temas de siempre... (todavía es pronto para innovar).

Como siempre me ha gustado pasar desapercibida he decidido incluir una entrada típica sobre un tema típico: mi propia opinión sobre la novela "EL Niño con el Pijama de Rayas". Para qué voy a ser menos.

¿Es bueno saber de qué trata la historia de "El Niño con el Pijama de Rayas" (John Boyne; The Boy in the Striped Pyjamas; Ediciones Salamandra, 2007)? Sinceramente yo pienso que no. He leído por ahí que no importa saber de qué trata pero yo creo que el factor sorpresa no sólo es importante, sino que es imprescindible. Disfrutas mucho más de su lectura si vas decubriendo poco a poco quiénes son los personajes y de qué va la trama, que no es precisamente complicada. Sí que es verdad que a partir del segundo capítulo, más o menos, ya supones de qué va el tema y luego, además, tus sospechas se van confirmando sin demasiadas sorpresas. En mi opinión, esto hace que precisamente por ello sea mucho más importante mantener el factor sorpresa del principio. Digamos que es de esas historias que tienen una magia especial, pero es una magia que les viene más por la forma que por el contenido.

Esto también tiene mucho que ver con que está muy bien escrito. Con esto me refiero a que la redacción en sí misma, independientemente del argumento, está muy bien hecha. Me encanta cómo el autor utiliza el lenguaje, con oraciones sencillas y frases hechas, párrafos breves y coletillas. Quizás sea porque el libro está básicamente enfocado al público infantil (ojo, infantil pero con cierta edad... por lo menos para mayores de 8 o 9 años) pero leyéndolo uno se da cuenta que no hace falta escribir frases complicadas con grandes parrafadas y florituras para llegar al lector. Ni siquiera el lector adulto. A veces el lenguaje sencillo es mucho más cercano y rotundo y eso es lo que más valoro de este libro. No se, quizás debería plantearme si mi problema es que no he madurado lo suficiente pero, sinceramente, no creo que ese sea mi caso.

Eso sí, debo decir que no me ha gustado el final... no porque sea malo, al contrario. Pero es que acaba muy bruscamente, muy inesperado y sobre todo en comparación con el ritmo del resto de la historia, y claro, no te da tiempo a asimilarlo. Parece que el autor hubiera llegado a un punto en el que de repente hubiera pensado: "Dios mío, me está quedando muy larga, mejor acorto ya". Y punto, sanseacabó. The End. Por eso, cuando llegas a la última línea del último párrafo de la última hoja, piensas: "¿ya está?, ¿esto es todo?". Pues sí, eso es todo, amigos. No da para más. Ni mi entrada tampoco.
Saludos afectuosos.