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lunes, 10 de mayo de 2010

Delafé y Las Flores Azules

Llevaba tanto tiempo sin actualizar esto que ni siquiera había colgado una entrada con lo último que he hecho para Experpento que, para colmo, es, de momento, mi última colaboración. Sí, lo sé: no tengo perdón. Lo siento.

Para leer la entrevista a Delafé y las Flores Azules en la web, aquí

Para descargarlo en pdf, aquí

domingo, 11 de octubre de 2009

Juventud bolchevique.


martes, 18 de agosto de 2009

Reflexiones matutinas.


En agosto, hasta los músicos del metro están de vacaciones...


sábado, 27 de junio de 2009

Capacidad de convocatoria

Hoy me han pasado este impresionante vídeo (bueno, más bien se lo he copiado a alguien muy querido, je, je). No sé si prueba el borreguismo del ser humano o lo importante que es ser perseverante y constante en tu lucha. En cualquier caso, no deja de ser muy divertido:

miércoles, 24 de junio de 2009

Estampas ibéricas

Estamos a mediados del mes de junio y la noche de San Juan al caer. Es fiesta, hace calor y los españolitos salen de noche a la calle y a las terrazas y se asoman a los balcones de sus casas para disfrutar del buen tiempo. Nuestra vida puede ser miserable, pero respirar el aire de la noche (pre)estival genera una sensación de bienestar envidiable en otras latitudes norteñas.

En esto, un grupo de mozuelas sudamericanas aparece montando alboroto mientras cruza de acera a acera una calle de la barriada. Están entre amigas y se lo están pasando bien.

Es entonces y sólo entonces cuando al amargado de turno, que apoyado en el alféizar de la ventana espía las diversiones ajenas, se decide a abrir la boca y protestar a causa del escándalo:


- "¡Que bajo y os mato!" -Grita fuera de sí el ejemplar de macho ibérico, de pelo en pecho, desde lo alto de su tercer piso.

- "¡Atrévete si tienes huevos!" -Replica una de ellas entre las risas de las otras.

- "¡A que bajo!, ¡que sí que bajo!" -Contesta el viejo.

- "¡Vamos a llamar a la policía!"- Replican ellas.

- "¡Yo sí que voy a llamar a la policía, putas!, ¡que sois unas putas!, ¡Volveos a vuestro puto país!"- Devuelve el torero.

Se producen una serie de insultos cruzados y las susodichas mozuelas, muy latinas ellas, se introducen en el portal de una de las amigas entre risas, comentarios y, por qué no decirlo, un poco de chulería.

El macho protesta. Gruñe, esputa y se revuelve hasta que finalmente se apodera de él la bestia del Toro Bravo. Y entonces escupe:

- "¡Qué asco!, ¡está todo lleno de PUTAS, LADRONES, MARICONES Y SINVERGÜENZAS!"

Muy bien, Manolo, ¡con dos cojones! Eso es dialéctica "made in Spain". Dí que sí.

martes, 9 de junio de 2009

Congelación veraniega

Llega el verano y en lugar de calor, como me quede en casa, normalmente lo que paso es frío. Mucho frío. Y es que cuando una tiene una madre que es como un oso polar, es imposible sentir calor. Luego claro, ocurre que una se resfría.

Aquí abajo dejo la foto de un recorte que colgué hace años en mi habitación y que lo ilustra perfectamente. Pocas veces me siento tan identificada:

miércoles, 3 de junio de 2009

Pecados Capitales

Me acabo de encontrar la siguiente noticia en el diario 'Público':

"Al hombre le pierde la lujuria y a la mujer la soberbia y la envidia"

Pues no lo tengo yo muy claro... porque a mí me pierden la lujuria, la gula, la ira, la pereza, la soberbia y... ¿qué más? Ah sí, la envidia y la avaricia. Por este orden. Me pregunto si habrán hecho una encuesta:



"Califique de 1 a 10 cómo encuentra usted de pecadora su alma de acuerdo con la siguiente lista de pecados capitales"

¿Y vosotros, pecadores?, ¿Cuál es vuestra lista?

(Aquí tenéis el texto entero por cortesía del 'corta y pega' de la casa).


Al hombre le pierde la lujuria y a la mujer la soberbia y la envidia

Un teólogo del Vaticano alerta de la multiplicación del pecado entre los fieles. El Papa asegura que el trabajo y las vacaciones no deben quitar tiempo para Dios

EFE - Roma - 03/06/2009 12:42


El pecado capital número uno de los hombres es la lujuria, seguido por la gula, mientras que la mujeres pecan primordialmente por soberbias y después por envidiosas, según unas declaraciones del teólogo de la Casa Pontificia, padre Wojceich Giertych, que recoge hoy el diario La Stampa.

Las mujeres y los hombres pecan de forma diferente y ello se ve cuando se estudia cómo se comportan ante los pecados capitales refirió el teólogo de la Casa Pontificia, padre Wojceich Giertych.

"Para los hombres el pecado más difícil de afrontar es el de la lujuria, después la gula, la pereza, la ira, la soberbia, la envidia y la avaricia, mientras que para las mujeres el más peligros es el de la soberbia seguido de la envidia, la ira, la lujuria, la gula y la pereza", agregó.

"Hay que recuperar el sentido del pecado"

Además, según dice el diario, la lista de pecados mortales se prolonga e incluye "la manipulación genética, los experimentos con personas, la contaminación ambiental, la droga, la injusticia y la desigualdad social, causar pobreza y la riqueza excesiva", según ha decidido el Dicasterio Vaticano dedicado a la Confesión.

Alarma, se multiplican los pecadores

Dicho Dicasterio ha lanzado la voz de alarma por la crisis del sacramento de la confesión: el 30% de los fieles católicos no considera necesario confesarse, el 10% lo considera un impedimento en el diálogo con Dios y otro 20% tiene dificultad de expresar sus propios pecados.

Según datos de la Universidad Católica de Italia, sólo cuatro católicos de diez se confiesan.

Para recuperar el sacramento de la confesión el papa Benedicto XVI va a publicar un "vademecum" destinado a confesores y directores espirituales, refiere el diario.

Al Papa le preocupa el clero

Además el Papa ha declarado hoy que ni el fuerte ritmo de trabajo ni el tiempo de vacaciones deben impedir a los hombres dedicar momentos de la vida a Dios y pidió a los fieles que no olviden la misa dominical.

Así lo manifestó el Papa ante unas 20.000 personas que asistieron en la plaza de San Pedro del Vaticano a la audiencia pública de los miércoles, cuya catequesis dedicó a la figura del monje medieval alemán Rabano Mauro, conocido como el "Preceptor de Alemania", muy preocupado por las celebraciones litúrgicas y la disciplina del clero.

El Obispo de Roma manifestó que el pensamiento de Mauro en los referente a las celebraciones litúrgicas sigue teniendo validez y el hombre debe reservar parte de su tiempo a Dios, ya que quien no dedica un tiempo de su vida al Señor se priva de su luz y permite que su pensamiento sea atropellado por el tumulto del mundo.

"Durante el tiempo de trabajo, con su fuerte ritmo, y en el tiempo de vacaciones debemos reservar momentos de nuestra vida para Dios, abrir nuestra vida a Dios con una plegaria, una meditación, un pequeño pensamiento diario y no olvidar que el domingo es el Día del Señor, el día de la liturgia", afirmó el Papa.

jueves, 5 de febrero de 2009

Funcionary, el Juego de la Burocracia

¡Qué divertido!, ¡estoy deseando probarlo!

jueves, 8 de enero de 2009

No alquiles un piso en el Reino Unido (ni en ninguna parte) por Internet si...


... - Si la casa parece grande y bien situada y el precio es demasiado barato en comparación con el resto.
- Si no sientes la necesidad de quitarte el abrigo nada más llegar.
- Si al llegar, el landlord casi no te deja ver el baño.
- Si, de entrada, los compañeros de piso no parecen normales. A veces las apareciencias NO engañan.
- Si un compañero de piso está fregando el suelo descalzo.
- Si todos los productos de limpieza son marca "Tesco value" (que vendría a ser como los productos más tirados de marca "Carrefour").
- Si notas humedad.
- Si el papel del wáter parece de lija (y eso, si está seco).
- Si hueles humedad.
- Si los compañeros de piso, supuestos estudiantes, parecen demasiado mayores para seguir yendo a la universidad.
- Si hueles la humedad en el pasillo
- Si la hueles ya en las escaleras, antes de llegar al servicio.
- Si la sientes cada vez más dentro de ti.
- Si hay mucho polvo por el suelo.
- Si el salón está desangelado.
- Si al cabo de un rato, te sigues pelando de frío.
- Si al abrir la puerta de tu habitación para salir sientes de nuevo la humedad pegada en la pituitaria.
- Si ves moho.
- Si sientes más asco de lo normal, a pesar de que tus estándares de limpieza no sean muy altos.
- Si ves un cepillo de dientes con un pelo adherido entre las cerdas.
- Si el suelo del cuarto de baño está permanentemente encharcado.
- Si los que viven ahí te dicen que acaban de encontrar el aspirador hace una semana (y llevan cuatro meses viviendo en el piso).
- Si se extrañan de que los compañeros que van llegando al piso duren poco.
- Si te dicen que se han marchado sin avisar.

Et cétera, et cétera, et cétera...

Aquí, un pequeño ejemplo de lo que es el cuarto de baño (y no representa ni una décima parte de la realidad):



Esto es del techo, la de abajo corresponde a la bañera:



En fin, éste es el panorama con el que nos hemos encontrado nada más llegar a Durham. Gracias a Dios, yo no me quedo, pero quienes se ven obligados a tener que vivir aquí lo pasan realmente mal. Aún no me he duchado. Lo voy a intentar hoy, pero no sé si voy a logarlo sin vomitar antes. Mi gran dilema es que no sé hasta qué punto no lavarse puede llegar a resultar más higiénico. En fin, creo que a pesar del asco no me va a quedar más remdio que tragarme mis escrúpulos.

Ayer llegó otra chica nueva, una india. A ver cuánto dura. El dueño la tuvo esperando una hora delante de la puerta de la casa, ya de noche y a una temperatura de unos cero grados, antes de acudir a la cita. La anterior fémina que hubo, por lo visto, también se fue antes de Navidad.

Como en nuestro caso, el landlord llegó en su flamante Mercedes, aunque esta vez venía bien vestido pues no acababa de salir del gimnasio.

Los inquilinos permanentes, esos que no abandonan la casa ni con calzador, son dos buenos ejemplares: un indio anoréxico y un inglés chalao que habla con un acento de geordie que no se le entiende. El indio, a pesar de que no sabemos cómo puede mantenerse en pie alquien que carece de cintura, aún parece majo. El Chalao, también parece simpático, pero es un estudiante que aparenta demasiados años para ser estudiante y al que se le ve que algo le falla en la cabeza. Por ejemplo, se ha comprado un libro en español que no puede leer porque no sabe español. ¿Dónde está la lógica? Sinceramente, creo que el Chalao podría ser un personaje escapado de un libro de Lewis Carroll, quizás el primo universitario del Sombrerero Loco (los razonamientos extraños ya los tiene). Uno de esos personajes que te resultan entrañables a la par que causan un no-sé-qué-qué-sé-yo raro.

Qué gran país es el Reino Unido. Solo una sociedad como la británica puede presentar una dualidad tan marcada, tan Jekyll y tan Hyde, entre lords sobrios con bombín de los del té a las cinco (he visto uno, lo juro) y chavs y neds -los chavs escoceses- a lo Vicky Pollard, que han alcanzado el máximo nivel posible de alcoholismo. Eso sin contar con el amplio abanico de clase media donde entran todo tipo de edades, razas, religiones, costumbres y grados de cordura.


Eso sí, todo ello cubierto de un cierto matiz literario. Hasta el moho.

miércoles, 7 de enero de 2009

Empezar el año en el Reino Unido

Después de unos cuantos meses mendigando trabajo por las Españas, he vuelto a UK. A Inglaterra, en esta ocasión. Pero no para quedarme, claro está -al menos, no de momento-, sino tan solo a pasar unos diítas por aquí por unos asuntos personales.


De entrada, nada más desembarcar en la ciudad británica más célebre cercana el histórico muro de Adriano, Newcastle upon Tyne (me ha traído un barco noruego) tuve una sensación un poco extraña, como de déjà vu; todo me era sorprendentemente familiar: Las casas, los coches por la izquierda, los tonos oscuros del inmobiliario urbano, el gris del cielo, las caras de pan de las británicas, las narices coloradas de los británicos, el frío, la lluvia, las señales de slow en la calzada, la noche más larga que un día sin pan, los techos en forma de aguja de las iglesias, las calles y más calles sin un alma de los barrios residenciales, el verde húmedo del countryside, la ligereza de ropa de los lugareños, las matrículas de color amarillo, los pubs, los tescos, las libras... fue como si no hubiese pasado el tiempo.

Esta sensación siguió en aumento según me iba aproximando en el coche de Newcastle a Durham (pronunciado "Durum", como si fuera un kebab turco) y ahora se ha transformado en una especie de combinación entraña entre morriña y ganas de salir huyendo de este país tan deprimente y tan nublado, porque... ¿cómo se puede pasar invierno tras invierno por estas tierras sin intentar suicidarse en algún momento?


Y es que, a pesar de haber estado durante un año pululando por Escocia, el peor mes del año, enero, me lo había saltado... y qué gris y qué triste se ve todo por aquí nada más comenzar el 2009.

martes, 16 de diciembre de 2008

Cómo tocarle las narices a una camarera

No sé si clasificar esto en el grupo "anécdotas graciosas sobre la crisis económica", pero reirme, me reí un rato el otro día. Fue una estampa muy ilustrativa:

El caso es que fui con un par de amigos a una cafetería de una marca chocolatera muy famosa, que está en pleno centro de Madrid, donde por cada tacita te sacan un ojo de la cara más un riñón y un pulmón. Yo hubiera ido a un sitio más como yo, más humilde... o por qué no decirlo, más cutre y más de barrio; pero no lo decidí yo, así que acabamos allí (y me invitaron, con lo cual no estuvo nada mal).

Pues la cosa es que vino la camarera a tomarnos nota y tras pedirle cada uno lo suyo, va y pregunta: "¿alguna cosa más?", y una amiga mía contesta: "sí, un vaso de agua, por favor". Al cabo de un momento viene a traernos lo que habíamos solicitado pero sin vaso de agua. ¡Vaya!

Después de un buen rato, tras habernos tomado y requetechupado nuestras respectivas tazas, como seguíamos con nuestros culos pegados a los asientos y el lugar estaba a tope, empezaron las miraditas de reojo hacia nuestra mesa, y yo les dije a mis amigos: "en breve nos van a venir a echar, ya lo veréis".

Pues efectivamente, un rato después llega la misma camarera y nos pregunta:

- ¿Desean alguna cosa más?
- No, gracias. -Digo yo.
- Sí, ¿nos trae la cuenta, por favor? -Dice el chico.
- Muy bien. -Responde la camamera.

Y entonces, justo antes de girarse para ir a por la cuenta, va y salta mi amiga, toda inocente ella y sin ninguna doble intención:

- ¡Ah sí!, sí que quería otra cosa...
- ¿Sí? -Responde la camarera, pensando que íbamos a seguir consumiendo.
- ¿Me puede traer un vaso de agua, por favor?

Ni qué decir que aquello quedó, como poco, ruin y tacaño (aunque no fuera la intención). Sobre todo teniendo en cuenta que los otros dos amigos que estábamos ahí soltamos una carcajada tremanda al instante. Pobre camarera. Pero eso sí, encuentro que fue muy representativo de la situación actual.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Reflexión morbosa


Me gustaría hacer una breve reflexión morbosa sobre la siguiente noticia:



Si Hillary Clinton hubiera ganado las primarias y después la presidencia...

¿Cómo hubiera sido ese reencuentro con el Despacho Oval?
;-P


jueves, 16 de octubre de 2008

Rosa vs Fucsia

Es extraño. Recuerdo haber odiado de toda la vida el color rosa. Desde que era bien pequeña y sin ninguna razón aparente (no creo que a tan temprana edad tuviera ideas feministas ni nada parecido). Siempre me ha parecido un color de lo más cursi y prefería el azul de los niños. Paradójicamente, también desde siempre me ha encantado el morado, que viene a ser más o menos lo mismo que el rosa. O al menos entraría en el equipo de los "colores demasiado cantosos a la par que cursis". No obstante, por fin estoy empezando a superar esa especie de odio irracional hacia el rosa y ahora tengo algunas prendas de ese color en mi armario -aunque eso sí, se pueden contar con los dedos de una mano- y no solo eso... ¡hasta tengo un blog con el fondo rosa!
Bueno, quizás porque no es exactamente rosa, sino más bien fucsia, y por algún otro motivo aún más extraño el fucsia siempre me ha gustado. Quizás por ser el hermano antagónico del color más pastelero y ñoño de la naturaleza.

¿Somos raros los humanos, verdad?