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domingo, 11 de abril de 2010
Claves para entender la acusación contra Garzón
Leído en Cero de Interés.
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viernes, 5 de marzo de 2010
martes, 4 de agosto de 2009
Tribulaciones jamoneras
En un país donde los jueces se creen Dios pero comenten tremendos errores humanos; donde la izquierda roba y se hunde, pero en cambio la derecha, si roba, soborna, engaña, compra y vende, es perdonada y premiada con réditos electorales y archivos de causas judiciales; donde no dimiten los políticos; donde los ERE's están a la orden del día y la tasa de paro bate el récord de Europa; donde la clase empresarial insiste en que el despido libre es la panacea a todos los problemas a pesar de que ellos jamás han pensado en recortarse el sueldo o sus beneficios; donde unos locos asesinan personas en nombre de un abstracto concepto de patria y los hipócritas matan culturas y lenguas en nombre de otro concepto llamado España; donde la palabra "libertad" ha perdido su sentido origin
al; donde la catalanofobia se ha convertido en una xenofobia sutil y amplimente aceptada; donde el toro se ha transformado en una estúpida seña de orgullo nacional mientras que se le sigue torturando en las plazas; donde la Monarquía se considera un adelanto y la República un atraso; donde los nuevos dioses cobran cantidades vegonzosas y vergonzantes de dinero cuando los ficha un nuevo equipo de fútbol; donde la Iglesia Católica, supuestamente al lado de los niños, echa la vista gorda ante los abusos de sus curas; donde esta misma Iglesia ataca a las mujeres por luchar por sus derechos y a las familias, a las que dice defender, si éstas se atreven a sacar los pies del tiesto heterosexual, tradicional y Ppero (*); donde las víctimas son de primera, de segunda, de tercera o de cuarta categoría dependiendo de si han muerto en un atentado de determinado grupo terrorista, de otros grupos terrositas, de accidentes de avión o de acidentes en la carretera; donde lo único importante es el pan y circo; donde los noticieros de la televisión viven de sucesos y fútbol; donde la mentira es el pan nuestro de cada día; donde los grupos de neonazis se pasean tan campantes por las calles sin apenas represalias policiales; donde unos son santos y otros son demonios; donde no existe el mismo rasero; donde siempre la pagan los más pobres y débiles mientras que los ricos se salen con la suya; donde se explota a los becarios aunque estén licenciados y ya tengan "los cojones negros"; donde la investigación científica se valora poco y la cultura todavía menos; donde no importa saber escribir bien o el interés por los libros; donde se critica el cine propio no por lo que es, sino por lo que no es; donde sus habitantes hablan fatal otros idiomas extranjeros y, a veces, hasta alardean de ello; donde las políticas sociales están a la cola de Europa; donde los jóvenes no se pueden independizar hasta los treinta y pico y reproducirse hasta los treintaitantos; donde la especulación se ha comido las costas sin piedad y los responsables no han sido castigados y donde dicha especulación calcina hectáreas y hectáreas de naturaleza cada año; donde el precio de los pisos, aunque baje, nunca será proporcional a los ingresos de las personas que los pagan y donde dichos ingresos nunca van a subir lo suficiente para compensarlo. Un país en el cual, en definitiva, apesta vivir si no fuera por algunos de los pocos placeres que a veces nos provoca y que hacen que cuando estás lejos, eches de menos el suelo de esta tierra llamada España: Se trata del jamón.
Sí señores, el jamón serrano -junto con el aceite de oliva- es el producto nacional por antonomasia y una de las pocas cosas en la que coincidimos la mayoría de la población española (y quien dice española, dice también vasca, gallega y catalana). Porque por alguna extraña razón, cuando viene alguien de fuera y osa a cuestionar las exquisiteces de este manjar, sacamos las garras, saltamos como fieras y tras devorarnos al guiri de turno, nos rasgamos las vestiduras.
Hasta hace unos pocos días servidora no había caído en este pequeño detalle, pero el viernes pasado una amiga escocesa le hizo ver la luz:
- ¿A tí te gusta... el jamón? -Preguntó en un susurro casi inaudible.
- ¿A mí?, ¿por qué no me iba a gustar?, claro que me gusta.
- Pero... ¿y qué opinas de que a alguien no le guste? -Dijo dubitativa.
- ¿Ein?
- Sí, ¿te molesta?
- ¿Por qué me iba a molestar?
- Ah, ¿no te molesta?
- No.
- ¡Pues entonces eres una persona con la mente muy abierta!
Que decir que a mí esto me dejó más que desconcertada. ¿Con la mente muy abierta?, ¿por qué?, ¿qué hay de malo en que a alguien no le guste el jamón?, pregunté. Y fue entonces cuando lo entendí:
- Es que a los españoles, si se os dice que a uno no le gusta el jamón, os ponéis como fieras.
Cierto. Y cuando me explicó las razones de por qué había extranjeros a los que no les gustaba o, al menos, no les apasionaba el jamón, yo casi me la como. Porque sí señores, el jamón es una cuestión sagrada, un símbolo patriótico mucho más fuerte y más arraigado que el idioma, la bandera, el toro de Osborne o las fronteras.
El jamón y el aceite de oliva, claro.
(*) Ppero = Palabra con connotaciones negativas que es utilizada por la izquierda española y los nacionalismos catalán, vasco y gallego para designar a los votantes del Partido Popular (PP).
al; donde la catalanofobia se ha convertido en una xenofobia sutil y amplimente aceptada; donde el toro se ha transformado en una estúpida seña de orgullo nacional mientras que se le sigue torturando en las plazas; donde la Monarquía se considera un adelanto y la República un atraso; donde los nuevos dioses cobran cantidades vegonzosas y vergonzantes de dinero cuando los ficha un nuevo equipo de fútbol; donde la Iglesia Católica, supuestamente al lado de los niños, echa la vista gorda ante los abusos de sus curas; donde esta misma Iglesia ataca a las mujeres por luchar por sus derechos y a las familias, a las que dice defender, si éstas se atreven a sacar los pies del tiesto heterosexual, tradicional y Ppero (*); donde las víctimas son de primera, de segunda, de tercera o de cuarta categoría dependiendo de si han muerto en un atentado de determinado grupo terrorista, de otros grupos terrositas, de accidentes de avión o de acidentes en la carretera; donde lo único importante es el pan y circo; donde los noticieros de la televisión viven de sucesos y fútbol; donde la mentira es el pan nuestro de cada día; donde los grupos de neonazis se pasean tan campantes por las calles sin apenas represalias policiales; donde unos son santos y otros son demonios; donde no existe el mismo rasero; donde siempre la pagan los más pobres y débiles mientras que los ricos se salen con la suya; donde se explota a los becarios aunque estén licenciados y ya tengan "los cojones negros"; donde la investigación científica se valora poco y la cultura todavía menos; donde no importa saber escribir bien o el interés por los libros; donde se critica el cine propio no por lo que es, sino por lo que no es; donde sus habitantes hablan fatal otros idiomas extranjeros y, a veces, hasta alardean de ello; donde las políticas sociales están a la cola de Europa; donde los jóvenes no se pueden independizar hasta los treinta y pico y reproducirse hasta los treintaitantos; donde la especulación se ha comido las costas sin piedad y los responsables no han sido castigados y donde dicha especulación calcina hectáreas y hectáreas de naturaleza cada año; donde el precio de los pisos, aunque baje, nunca será proporcional a los ingresos de las personas que los pagan y donde dichos ingresos nunca van a subir lo suficiente para compensarlo. Un país en el cual, en definitiva, apesta vivir si no fuera por algunos de los pocos placeres que a veces nos provoca y que hacen que cuando estás lejos, eches de menos el suelo de esta tierra llamada España: Se trata del jamón.Sí señores, el jamón serrano -junto con el aceite de oliva- es el producto nacional por antonomasia y una de las pocas cosas en la que coincidimos la mayoría de la población española (y quien dice española, dice también vasca, gallega y catalana). Porque por alguna extraña razón, cuando viene alguien de fuera y osa a cuestionar las exquisiteces de este manjar, sacamos las garras, saltamos como fieras y tras devorarnos al guiri de turno, nos rasgamos las vestiduras.
Hasta hace unos pocos días servidora no había caído en este pequeño detalle, pero el viernes pasado una amiga escocesa le hizo ver la luz:
- ¿A tí te gusta... el jamón? -Preguntó en un susurro casi inaudible.
- ¿A mí?, ¿por qué no me iba a gustar?, claro que me gusta.
- Pero... ¿y qué opinas de que a alguien no le guste? -Dijo dubitativa.
- ¿Ein?
- Sí, ¿te molesta?
- ¿Por qué me iba a molestar?
- Ah, ¿no te molesta?
- No.
- ¡Pues entonces eres una persona con la mente muy abierta!
Que decir que a mí esto me dejó más que desconcertada. ¿Con la mente muy abierta?, ¿por qué?, ¿qué hay de malo en que a alguien no le guste el jamón?, pregunté. Y fue entonces cuando lo entendí:
- Es que a los españoles, si se os dice que a uno no le gusta el jamón, os ponéis como fieras.
Cierto. Y cuando me explicó las razones de por qué había extranjeros a los que no les gustaba o, al menos, no les apasionaba el jamón, yo casi me la como. Porque sí señores, el jamón es una cuestión sagrada, un símbolo patriótico mucho más fuerte y más arraigado que el idioma, la bandera, el toro de Osborne o las fronteras.
El jamón y el aceite de oliva, claro.
(*) Ppero = Palabra con connotaciones negativas que es utilizada por la izquierda española y los nacionalismos catalán, vasco y gallego para designar a los votantes del Partido Popular (PP).
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jueves, 19 de marzo de 2009
El Día que los Mossos se volvieron de color gris.
Por más que leo y leo no me lo creo. Esta tarde, mientras esperaba a que anuciasen la salida de mi vuelo en el aeropuerto de El Prat, Barcelona, poco me podía imaginar a dónde iba llegar la tensión entre el cuerpo de la policía autonómica de Cataluña (los Mossos d'Esquadra) y los estudiantes que se están manifestand
o contra el Plan Bolonia. Cómo me iba a pensar que estando en la época que estamos, a unos pocos kilómetros estaban ocurriendo o estaban a punto de ocurrir sucesos dignos de los tiempos de mis padres, cuando "los grises" cabalgaban por las calles pegando mamporros a diestro y siniestro a cualquiera que se les cruzase por delante. Estudiantes agresivos o pacíficos, jóvenes en grupo, jóvenes a secas, personas mayores que se acercaban un poco más de lo normal, viandantes que pasaban por allí, familias con niños de 10 años, periodistas que estaban cubriendo la manifestación... todos han recibido guatazos para dar y tomar. Y lo peor de todo es que a esta panda de matones los mandan los de izquierdas (¿?). Increíble pero cierto. Me pregunto cuándo el Sr. Saura, Conseller de Interior, va a demostrar un mínimo de vergüenza (si es que le queda algo) y piensa dimitir. Sería lo mínimo.
Caos y cargas policiales indiscriminadas durante una nueva marcha antibolonia (La Vanguardia)
Pánico en el portal (La Vanguardia)
El Colegio de Periodistas condena las cargas policiales contra profesionales (La Vanguardia)
(Foto de El País)
ACTUALIZACIÓN, 19 de marzo. (La resaca del día siguiente...):
Sindicatos de estudiantes y asociaciones en defensa de los derechos denuncian la "brutal" carga de los Mossos en Barcelona (Público).
Saura encarga un informe sobre la actuación policial contra estudiantes en Barcelona (El País).
Lo que también me parece increíble es que después de lo que ha pasado se lean en Internet comentarios echándole la totatiliadad de la culpa a los estudiantes y justificando la agresión. Es decir, que si la policía te pega siempre es porque te lo mereces, vaya. No estoy justificando a los estudiantes violentos pero parece que a veces se nos olvida que las fuerzas del orden van siempre armados y protegidos; los manifestantes, no. Además, recuerdo que también recibieron los que estaban de paso.
Por otra parte, ¿qué tiene de malo que se encierren en la universidad? Yo viví la L.O.U. (Ley Orgánica de Universidades) y las protestas que se hicieron contra ella y aunque, sinceramente, muchas veces me tocaban las narices los encierros -y la guarrería que ello conlleva en pasillos y aulas- , creo que es imprescinble para la crear una sociedad sana que los universitarios protesten de vez en cuando. También forma parte de la vida universitaria y de su desarrollo como personas.
Porque si ellos se duermen en los los laures... ¿qué tipo de sociedad amodorrada y conformista nos espera?
o contra el Plan Bolonia. Cómo me iba a pensar que estando en la época que estamos, a unos pocos kilómetros estaban ocurriendo o estaban a punto de ocurrir sucesos dignos de los tiempos de mis padres, cuando "los grises" cabalgaban por las calles pegando mamporros a diestro y siniestro a cualquiera que se les cruzase por delante. Estudiantes agresivos o pacíficos, jóvenes en grupo, jóvenes a secas, personas mayores que se acercaban un poco más de lo normal, viandantes que pasaban por allí, familias con niños de 10 años, periodistas que estaban cubriendo la manifestación... todos han recibido guatazos para dar y tomar. Y lo peor de todo es que a esta panda de matones los mandan los de izquierdas (¿?). Increíble pero cierto. Me pregunto cuándo el Sr. Saura, Conseller de Interior, va a demostrar un mínimo de vergüenza (si es que le queda algo) y piensa dimitir. Sería lo mínimo.Caos y cargas policiales indiscriminadas durante una nueva marcha antibolonia (La Vanguardia)
Pánico en el portal (La Vanguardia)
El Colegio de Periodistas condena las cargas policiales contra profesionales (La Vanguardia)
(Foto de El País)
ACTUALIZACIÓN, 19 de marzo. (La resaca del día siguiente...):
Sindicatos de estudiantes y asociaciones en defensa de los derechos denuncian la "brutal" carga de los Mossos en Barcelona (Público).
Saura encarga un informe sobre la actuación policial contra estudiantes en Barcelona (El País).
Lo que también me parece increíble es que después de lo que ha pasado se lean en Internet comentarios echándole la totatiliadad de la culpa a los estudiantes y justificando la agresión. Es decir, que si la policía te pega siempre es porque te lo mereces, vaya. No estoy justificando a los estudiantes violentos pero parece que a veces se nos olvida que las fuerzas del orden van siempre armados y protegidos; los manifestantes, no. Además, recuerdo que también recibieron los que estaban de paso.
Por otra parte, ¿qué tiene de malo que se encierren en la universidad? Yo viví la L.O.U. (Ley Orgánica de Universidades) y las protestas que se hicieron contra ella y aunque, sinceramente, muchas veces me tocaban las narices los encierros -y la guarrería que ello conlleva en pasillos y aulas- , creo que es imprescinble para la crear una sociedad sana que los universitarios protesten de vez en cuando. También forma parte de la vida universitaria y de su desarrollo como personas.
Porque si ellos se duermen en los los laures... ¿qué tipo de sociedad amodorrada y conformista nos espera?
miércoles, 25 de febrero de 2009
Querida amiga Espe.
¡Ay, qué me da la risa! Es que está mujer no tiene parangón. De aquí al "Festival del Humor", dos telediarios.
Al menos ni catalanes (ni andaluces, que también salen) se dedican a privatizar servicios PÚBLICOS. Y encima con el dinero de todos.
Al menos ni catalanes (ni andaluces, que también salen) se dedican a privatizar servicios PÚBLICOS. Y encima con el dinero de todos.
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jueves, 15 de enero de 2009
Una imagen vale más que mil palabras...
... Y ésta demuestra el cabreo del personal:

Protesta frente al consulado de Israel en Río de Janeiro
(The Independent / AFP)
(The Independent / AFP)
miércoles, 17 de diciembre de 2008
¡Felicidades, eurodiputados!
Muy bien. Me encanta celebrar este tipo de noticias. Parece que de momento no hemos perdido del todo la cabeza. Desde luego, nuestros eurodiputados se han ganado el sueldo... y no solo los de izquierdas:

Entradas relacionadas: aquí
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miércoles, 12 de noviembre de 2008
Reflexión morbosa
Me gustaría hacer una breve reflexión morbosa sobre la siguiente noticia:
Si Hillary Clinton hubiera ganado las primarias y después la presidencia...
¿Cómo hubiera sido ese reencuentro con el Despacho Oval?
;-P
;-P
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miércoles, 5 de noviembre de 2008
Obama no es negro
Estoy harta de decirlo: Barack Obama, el presidente electo de Estados Unidos, NO es negro. Mira que se ponen pesaditos en la tele, en la radio, en Internet con lo de que va a ser el primer presidente negro del país. Pues no, no va a ser el primer presidente negro del país porque no es negro; es MULATO. ¿Tan dificil es de entender?, Un mulato es tan negro como blanco. De hecho, yo diría que en este caso el susodicho es más blanco que de color, pues ha tenido más oportunidades en la vida que las del negro medio americano. Ni siquiera tiene los mismos antepasados que los de sus conciudadanos: los suyos no fueron llevados a América a la fuerza para cultivar los campos de algodón en régimen de esclavitud; no tuvieron que pasar por las penurias y la segregación racial de la América WASP (White Anglosaxon Protestant = Blanca, Anglosajona y Protestante) y no fueron perseguidos por el Ku Kux Klan.La verdadera revolución vendrá cuando un hijo de Harlem llegue a presidente. Y si es hija, mejor.
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Actualización a 27 de julio de 2009: He colocado otra entrada relacionada con Obama y los temas raciales en Estados Unidos.
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martes, 17 de junio de 2008
Hasta los Ovarios del Rey de Copas
Como no, la justicia y el estado de derecho (o de "torcido") de este país tan extraordinariamente democrático que tenemos ya están dando otra vez por el ano (por hablar todo lo fino que puedo, que del cabreo que tengo me está costando). Y como siempre, los afectados, los mismos. Podrían directamente prohibiernos nuestro derecho a la libertad de expresión en sí y mira, juicios que nos ahorrábamos. Nunca mejor dicho, esto "con Franco no pasaba". Como no había derechos ya sabías de antemano que la línea de "prohibido" estaba en la meta de salida. Más claro, agua.
Ahora, en cambio, nos intentan vender la moto de que la Democracia es maravillosa y de que, sobre todo, España lo hace todo bien. La Constitución es la mejor y la más justa del mundo; el sistema de autonomías es de mayor autogobierno de todas las regiones que existen en nuestro planeta; la Ley d'Hont es lo que es más útil y lo que mejor se nos ajusta a nuestras Cortes (que además, son perfectamente bicamerales) y, por supuesto, la monarquía (¡ojo!, parlamentaria, que ya no somo súbditos, oh gracias) es la mejor solución posible para España. O sea, el sistema que tenemos es perfecto porque se hizo bajo el milagro de la Transición. Oh, qué estupendo. Como antes nos dábamos de hostias y justo en ese momento NO nos pegamos, sino que lo sacamos todo adelante como buenos hermanos, pues claro, ahora chúpate Transición y Constitución del 78 y demás bla, bla, bla para los restos. Como dicen los catalanes, collonades.
Estoy harta de que el Rey de las p... píííííí (no se molesten, ya me autocensuro yo) sea intocable. ¡INTOCABLE!, ¿pero esto qué es?:
¿Ahora resulta que el Rey no caza osos?, ¿ahora resulta que aquel oso ruso no estaba borracho? Y lo mejor de todo........... ¿ES QUE EL PRÍNCIPE NO FOLLA?
Así que para desahogarme de tanta tontería y tanta memez voy a colgar estas dos preciosas caricaturas en mi blog.
Y ahora que venga la justísima Audiencia Nacional (que últimamente jode más que ayudar) a cerrarme el blog por injurias contra la Corona.


¡¡¡ III REPÚBLICA, YA !!!
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viernes, 13 de junio de 2008
La buena educación no la enseñan en los colegios ingleses
Efectivamente, como se puede apreciar en el vídeo que enlazo a continuación, la Sra. Ilustrísima Presidenta de la Comunidad de Madrid -y condesa de no se qué-, Esperanza Aguirre Gil de Biedma, no ha aprendido buenos modales ni un mínimo de educación y/o respeto en los colegios privados ingleses, esos sobre los que le gusta tanto presumir de haber sido alumna.
No se ponga así, Sra. Aguirre, que al fin y al cabo algo de razón tendrán los manifestantes, ¿no?
(Por cierto, lo mejorcito... lo del chicle).
No se ponga así, Sra. Aguirre, que al fin y al cabo algo de razón tendrán los manifestantes, ¿no?
(Por cierto, lo mejorcito... lo del chicle).
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miércoles, 11 de junio de 2008
¡Qué trabajen ellos!
“¡Qué inventen ellos!” es una frase tristemente conocida en el imaginario español, pues refleja perfectamente el tópico de que los españoles prefieren dejar que sean otros los que hagan los cosas y ellos vivir de las rentas. Sin embargo, esta misma frase, aunque cambiando el verbo y obviamente con otro sentido, se le podría aplicar a nuestros estimados políticos y, en concreto, a los ministros de trabajo de la Unión Europea, que debe ser que como últimamente se aburren mucho y no tienen nada mejor que hacer, han decidido poner sobre la mesa la cuestión de una posible ampliación del horario laboral máximo a 60 horas semanales (65 en el caso de las guardias médicas).
Enlazo la noticia de los siguientes periódicos:
El País
La Vanguardia
El Mundo (incluye vídeo)
Cindo Días (donde, sobre todo, se habla de la postura del Gobierno Español)
The Times
Bien, bravo. A esto se le llama progreso. La verdad es que aunque nuestro elocuente ministro de trabajo, Celestino Corbacho, no me acaba de hacer tilín del todo, he decir que ha tenido más razón que un santo al afirmar que Europa sufriría un “retroceso” en su agenda social, pues con esta medida Europa se acerca “más al siglo XIX que al siglo XX”. ¿Lo siguiente qué será?, ¿la vuelta de los niños a las fábricas y la prohibición de los sindicatos? Es decir, llevamos toda la vida luchando por una serie de garantías y derechos –como por ejemplo la conciliación de la vida laboral y familiar- para que ahora nos digan que tenemos que trabajar 13 horas cada día de lunes a sábado. ¿Y dónde queda nuestra espacio pe
rsonal, entonces? Dicen, según se explica en la propia prensa, que esto sólo se haría efectivo si el empleado y el empleador se ponen de acuerdo y que no tiene porque suponer ningún riesgo para el trabajador, pues se establecerían una serie de medidas para que el contratante o el jefe correspondiente no abusaran de ello amenazando al pobre currito con despedirlo si no cumple con las horas de más. Ja, ja y ja. Sencillamente, NO ME LO CREO. Desde luego se nota que estos señores ministros de la UE (que al fin y al cabo son nuestros ministros, los que nosotros hemos votado democráticamente en las elecciones generales de cada uno de nuestros países) no tienen un jefe, con perdón de la palabra, tocapelotas, dispuesto a amargarle el día a uno (¿acaso va a negarle uno ese servicio a un jefe déspota?). Se nota que no tienen que hacer grandes esfuerzos cada día por llegar a fin de mes. Se nota que no tienen nada que temer sin se quedan sin trabajo –total, siempre habrá por ahí un silloncito perdido donde recolocarlos-. Se nota que no son como nosotros, vaya. Sino que el pedestal en el que les han situado los votos de miles de ciudadanos de a pie parece darles el poder suficiente como para hacer y deshacer a su antojo sabiendo que no son ellos los que van a pagar los platos rotos.
Por cierto, ¿y dónde están los sindicatos?
¿Para qué se supone que es esta medida?, ¿para mejorar la economía de la UE?, ¿para facilitar el desarrollo de los países del Este? La Revolución Industrial, obviamente, hizo mejorar el desarrollo económico de los países que la vivieron pero a costa de los derechos humanos de miles de personas, tal y como está ocurriendo hoy en día en China. Visto así (nos ha fastidiado) la idea es extraordianaria: volver a las prácticas del siglo XIX para aumentar la productividad. Sencillamente genial. Está el hecho de que, además, si unos países lo aplican y otros prefieren salvaguardar los derechos de sus trabajadores, daría como resultado una cruenta competencia desleal. Fantástico. Estoy deseando empezar.
Ante este tremendo abuso, a mi parecer, sólo nos queda una salida: Mañana mismo, en toda Europa, HUELGA GENERAL (haciendo compañía a los transportistas, hale).
Enlazo la noticia de los siguientes periódicos:
El País
La Vanguardia
El Mundo (incluye vídeo)
Cindo Días (donde, sobre todo, se habla de la postura del Gobierno Español)
The Times
Bien, bravo. A esto se le llama progreso. La verdad es que aunque nuestro elocuente ministro de trabajo, Celestino Corbacho, no me acaba de hacer tilín del todo, he decir que ha tenido más razón que un santo al afirmar que Europa sufriría un “retroceso” en su agenda social, pues con esta medida Europa se acerca “más al siglo XIX que al siglo XX”. ¿Lo siguiente qué será?, ¿la vuelta de los niños a las fábricas y la prohibición de los sindicatos? Es decir, llevamos toda la vida luchando por una serie de garantías y derechos –como por ejemplo la conciliación de la vida laboral y familiar- para que ahora nos digan que tenemos que trabajar 13 horas cada día de lunes a sábado. ¿Y dónde queda nuestra espacio pe
rsonal, entonces? Dicen, según se explica en la propia prensa, que esto sólo se haría efectivo si el empleado y el empleador se ponen de acuerdo y que no tiene porque suponer ningún riesgo para el trabajador, pues se establecerían una serie de medidas para que el contratante o el jefe correspondiente no abusaran de ello amenazando al pobre currito con despedirlo si no cumple con las horas de más. Ja, ja y ja. Sencillamente, NO ME LO CREO. Desde luego se nota que estos señores ministros de la UE (que al fin y al cabo son nuestros ministros, los que nosotros hemos votado democráticamente en las elecciones generales de cada uno de nuestros países) no tienen un jefe, con perdón de la palabra, tocapelotas, dispuesto a amargarle el día a uno (¿acaso va a negarle uno ese servicio a un jefe déspota?). Se nota que no tienen que hacer grandes esfuerzos cada día por llegar a fin de mes. Se nota que no tienen nada que temer sin se quedan sin trabajo –total, siempre habrá por ahí un silloncito perdido donde recolocarlos-. Se nota que no son como nosotros, vaya. Sino que el pedestal en el que les han situado los votos de miles de ciudadanos de a pie parece darles el poder suficiente como para hacer y deshacer a su antojo sabiendo que no son ellos los que van a pagar los platos rotos.Por cierto, ¿y dónde están los sindicatos?
¿Para qué se supone que es esta medida?, ¿para mejorar la economía de la UE?, ¿para facilitar el desarrollo de los países del Este? La Revolución Industrial, obviamente, hizo mejorar el desarrollo económico de los países que la vivieron pero a costa de los derechos humanos de miles de personas, tal y como está ocurriendo hoy en día en China. Visto así (nos ha fastidiado) la idea es extraordianaria: volver a las prácticas del siglo XIX para aumentar la productividad. Sencillamente genial. Está el hecho de que, además, si unos países lo aplican y otros prefieren salvaguardar los derechos de sus trabajadores, daría como resultado una cruenta competencia desleal. Fantástico. Estoy deseando empezar.
Ante este tremendo abuso, a mi parecer, sólo nos queda una salida: Mañana mismo, en toda Europa, HUELGA GENERAL (haciendo compañía a los transportistas, hale).
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martes, 13 de mayo de 2008
Lluvias en Escocia, también para la política
Ayer mandé mi cuarta crónica a La Vanguardia on-line como "lectora corresponsal". Trata sobre la situación política actual de Escocia. Aunque se puede mirar aquí el enlace a la crónica, también pongo un corta y pega de la misma (la imagen pertenece a una viñeta cómica publicada el 11/05/08 en el periódico Scotland on Sunday, la versión dominical del Scotsman):
"Quién le iba a decir a Wendy Alexander, la líder del Partido Laborista de Escocia, que su airado "bring it on!" ("¡adelante con ello!") se convertiría en una coletilla recurrente entre la prensa y los comentaristas políticos escoceses. Y es que tales palabras fueron las que pronunció el pasado 4 de mayo esta dirigente de Glasgow en una entrevista televisiva en referencia al referéndum de autodeterminación previsto para el año 2010. Proyecto que el primer ministro de Escocia, Alex Salmond –del partido nacionalista SNP-, planteó en el Parlamento de Edimburgo cuando llegó al poder hace escasamente un año.
Por esta razón, desde hace poco más de una semana ha llovido mucho aquí en Escocia (nunca mejor dicho). O quizás sea más acertado decir que ha habido tormenta. La primera en recibir los relámpagos de la indignación ha sido la propia Alexander, que ya ha recibido críticas desde todos los sectores y especialmente desde dentro de su propio partido. Empeñada en demostrar que un referéndum sobre este asunto sólo traería como consecuencia la reafirmación del sentimiento unionista de los escoceses, su "adelante con ello" parece ser más bien un pulso que le ha querido echar a Salmond y que, de momento, no le está saliendo del todo bien. Pero la cuestión fundamental que subyace en este tema no es que Wendy Alexander haya traicionado la ideología del partido o que haya abierto la caja de Pandora poniendo en peligro la integridad territorial del Reino Unido (que también), sino en el cómo lo ha hecho: Los británicos en general, sean ingleses o escoceses, tienen en común la importancia que le otorgan a las formas y precisamente es esta línea la que la Sra. Alexander ha sobrepasado. Por lo visto no tuvo en cuenta lo que podían pensar sus colegas del parlamento británico de Westminster y además afirmó que contaba con el apoyo de Gordon Brown para este asunto. Sin embargo, el propio Brown –que ha sido amigo, protector y mentor de Alexander durante años- ha negado rotundamente haber respaldado su propuesta. Por su parte, el Partido Laborista ya ha oído los truenos y sobre él están empezando a caer las primeras gotas de la tempestad. Por si no fuera suficiente con el reciente fracaso en las municipales de Inglaterra y Gales, el affair Alexander no está ayudando nada a fomentar la credibilidad del partido. No obstante, el peor parado de todos está siendo el propio Primer Ministro del Reino Unido, Gordon Brown, quien no solamente ha pasado ya por estas dos fases de la tormenta, sino sobre el cual, además, llueve sobre mojado. Todavía es pronto para saber cuando saldrán los primeros rayos de sol que evaporen la crisis que ha caído sobre el Partido Laborista británico. No obstante, según la propia prensa escocesa, hay alguien a quién todo esto no sólo no le está perjudicado, sino que además está contemplado cual simple espectador un espectáculo que le beneficia enormemente. Y es que Alex Salmond con las gotas caídas se lava las manos."
"Quién le iba a decir a Wendy Alexander, la líder del Partido Laborista de Escocia, que su airado "bring it on!" ("¡adelante con ello!") se convertiría en una coletilla recurrente entre la prensa y los comentaristas políticos escoceses. Y es que tales palabras fueron las que pronunció el pasado 4 de mayo esta dirigente de Glasgow en una entrevista televisiva en referencia al referéndum de autodeterminación previsto para el año 2010. Proyecto que el primer ministro de Escocia, Alex Salmond –del partido nacionalista SNP-, planteó en el Parlamento de Edimburgo cuando llegó al poder hace escasamente un año.Por esta razón, desde hace poco más de una semana ha llovido mucho aquí en Escocia (nunca mejor dicho). O quizás sea más acertado decir que ha habido tormenta. La primera en recibir los relámpagos de la indignación ha sido la propia Alexander, que ya ha recibido críticas desde todos los sectores y especialmente desde dentro de su propio partido. Empeñada en demostrar que un referéndum sobre este asunto sólo traería como consecuencia la reafirmación del sentimiento unionista de los escoceses, su "adelante con ello" parece ser más bien un pulso que le ha querido echar a Salmond y que, de momento, no le está saliendo del todo bien. Pero la cuestión fundamental que subyace en este tema no es que Wendy Alexander haya traicionado la ideología del partido o que haya abierto la caja de Pandora poniendo en peligro la integridad territorial del Reino Unido (que también), sino en el cómo lo ha hecho: Los británicos en general, sean ingleses o escoceses, tienen en común la importancia que le otorgan a las formas y precisamente es esta línea la que la Sra. Alexander ha sobrepasado. Por lo visto no tuvo en cuenta lo que podían pensar sus colegas del parlamento británico de Westminster y además afirmó que contaba con el apoyo de Gordon Brown para este asunto. Sin embargo, el propio Brown –que ha sido amigo, protector y mentor de Alexander durante años- ha negado rotundamente haber respaldado su propuesta. Por su parte, el Partido Laborista ya ha oído los truenos y sobre él están empezando a caer las primeras gotas de la tempestad. Por si no fuera suficiente con el reciente fracaso en las municipales de Inglaterra y Gales, el affair Alexander no está ayudando nada a fomentar la credibilidad del partido. No obstante, el peor parado de todos está siendo el propio Primer Ministro del Reino Unido, Gordon Brown, quien no solamente ha pasado ya por estas dos fases de la tormenta, sino sobre el cual, además, llueve sobre mojado. Todavía es pronto para saber cuando saldrán los primeros rayos de sol que evaporen la crisis que ha caído sobre el Partido Laborista británico. No obstante, según la propia prensa escocesa, hay alguien a quién todo esto no sólo no le está perjudicado, sino que además está contemplado cual simple espectador un espectáculo que le beneficia enormemente. Y es que Alex Salmond con las gotas caídas se lava las manos."
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