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jueves, 11 de febrero de 2010

Un poco de Bécquer

El pasado domingo día 7 de febrero, en el programa de parodias del corazón "La Escobilla Nacional" que emite Antena 3, Jesús Mariñas le dijo a Àngel Llàcer, el presentador:

"Telebasura son programas como 59 Segundos".

Y se quedó tan ancho.



- "¿Qué es poesía?" -dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul".

- "¿Y tú me lo preguntas...?"

(...)

martes, 2 de junio de 2009

¿Cómo ahorran los ricos en tiempos de crisis? Parte I

Hacía mucho que no hablaba sobre televisión aquí, pero es que el otro día vi una cosa que me llamó profundamente la atención... por no decir otra cosa.

Estaba levantándome felizmente de la siesta, cuando se me ocurrió encender la caja tonta para espabilarme con uno de estos programas tediosos de la tarde, como de costumbre. Y es que, las tertulias frívolas y estúpidas del "Tal cual lo contamos" van genial de sonido ambiente mientras uno se viste, pega sellos, escribe un sms o apunta notas en un post-it. No tienen desperdicio, en serio. Es la mejor manera de tener compañía mientras haces algo que no requiere demasiado esfuerzo intelectual (otro día le dedicaré una entrada entera a Telecinco).

Bueno, el caso es que estaba en la dificil tarea de regresar de los brazos de Morfeo al mundo real, cuando algo de lo que decían me llamó tanto la atención que no pude evitar poner la oreja:

Resulta que en un apartado especial de "Tal cual" que supongo que deben tener dedicado a cómoahorrardineroentiemposdecrisis se les ocurrió emitir un reportaje donde se explicaba la genial idea que había tenido un matrimonio para ahorrarse unas perras en la comunión de su hijo: Celebrar el banquete en su propia casa.

Es en esos momentos cuando uno se pregunta "guau... ¡qué tíos!, ¿cómo deben haber metido unas 50 personas, mínimo, en un piso?". Pero no. Inocente de mí, da la casualidad que la familia ésta tenía una bonita casa en la sierra de Madrid. Qué digo casa, un chalet como Dios manda, con su jardincito y todo. Qué guay, qué bucólico... los niños jugando en mitad del campo bajo el hermoso sol primaveral de mayo.

Claro, ahí sí que caben 50 personas; puede que hasta 51.

Pero lo mejor de todo fue cuando llegaron a la parte de "¿y saben qué?, los Sres. X no han necesitado comprar ningún mueble para el jardín porque todo se lo han prestado los abuelos". Me pregunto si por "todo lo que les han prestado los abuelos" se incluirán también la más de una y de dos tumbonas y hamacas que se veían en el vídeo, así como la grandísima colección de mesas, mesillas y sillas de mimbre que estaban por todas partes para regocijo de los invitados. Desde luego, es que 300 euros de pensión hacen maravillas, oye.

Vaya, que todavía no he conseguido recuperarme de la emoción de haber visto como una familia obrera del extrarradio madrileño consigue hacer feliz a su hijo en el día más importante de su vida a pesar de la hipoteca, las deudas, el paro y la crisis.

sábado, 28 de febrero de 2009

¡Que alguien prohíba la música de las películas de sobremesa!

¡Por favor, que alguien prohíba la música de las películas americanas de televisión que se emiten en las sobremesas de los fines de semana!, ¿por qué lo hacen?, ¿por qué tienen que poner esa música de mierda? Y digo bien, sí, "de mierda", perdonen Uds., pero es que no tiene otro calificativo.

Es que yo les diría a los técnicos de sonido de estas películas: "Pero vamos a ver, ¿es que os pensáis que los espectadores somos tontos?, ¡no necesitamos que nos estéis poniendo música de tensión para que nos demos cuenta de que algo no va bien! Además, molesta, y mucho, tener que estar escuchando conversaciones tan manidas con ese "niiiiiiiiiiiii, niiiii, niiiii" de fondo".

Esta tarde, sin ir más lejos, he estado viendo una en la que cada escena aparecía enlazada con la siguiente mediante el hilo musical. Y no cesaba. Daba igual que hubiera tensión, intriga o se mostrasen escenas de la vida cotidiana: El "niiiiiiiiiiiii, niiiii, niiiii" era constante y permanente. Pero vamos a ver, ¿es que a estos señores no les entra el concepto "silencio" en la cabeza? No solo para que nosotros, los presuntos idiotas de los espectadores, podamos descansar nuestros oídos un rato, sino porque, como he dicho, no somos tan tontos y tras más de cien años de cultura audiovisual uno se acostumbra a entender la narrativa simplona de las imágenes sin necesidad de más apoyos superfluos. Creo.

La verdad es que esto despierta mis instintos más asesinos y psicópatas porque me dan ganas de estrangularlos. Deben hacerlo por eso, porque así uno se siente identificado con el malo y puede comprender el trasfondo psicológico de un personaje que en realidad es bastante abofeteable (al igual que el resto del reparto). Así que antes de que me vuelva loca del todo, por favor, que alguien haga algo y prohíba la música odiosa de estas películas.

martes, 1 de julio de 2008

American TV, Part II

Un día, de madrugada, estábamos viendo en casa un capítulo que nos habíamos grabado de South Park en el cual Eric Cartman se convertía en el delegado del pasillo del colegio, imponiendo ley y orden a su manera, cuando, de golpe, el crío más maquiavélico y retorcido de la escuela de educación primaria de South Park permutó en ÉL. "¿Y quién es ÉL?", se preguntarán ustedes. Pues ni más ni menos que el increíble, indomable, valeroso, fascinante y único Guardián de la Ley en el estado de Hawaii: Duane Chapamn. O lo que es lo mismo, "Dog, the Bounty Hunter" ("Perro, el Cazador de Recompensas").

Sí, Sres. Dog, the Bounty Hunter es un personaje único de la televisión americana. Nacido en el sur de Estados Unidos, por lo visto Dog presume de tener sangre de american natives, que se dice en yanqui, corriendo por sus venas. Y eso que se le ve caucásico puro y duro por los cuatro costados. Incluso, diría yo, con el característico color "tostado red neck" de sureño americano.

Nuestro amigo Dog, además, es un semental. Un pura sangre del que las jamelgas se quedan colgadas sin respiración. Así lo demuestra su numerosa y amplísima familia, a la que también le gusta salir de caza con él, y cuyos miembros son de todas las edades. Todos ellos, desde esposa y ex-esposas pasando por los hijos, se dedican -y se dedicarán- a la noble profesión de perseguir criminales y drogadictos, putas y camellos, pobres y desgraciados. Y como los Hunter son, además, de corazón noble y buena Fe, intentan iluminar a sus perseguidos mientras les ponen las esposas.

Además, Dog, al igual que que su admirado y elogiado presidente, George W. Bush, también ha visto a Dios.

Por lo visto nuestro amigo no solía llevar una buena vida, que digamos, años ha. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, según parece, redescubrió las enseñanzas de la Biblia y finalmente el hijo pródigo regresó, enderezado, con el resto del rebaño por el camino recto. Al igual que George. De hecho, tiene un retrato de su maestro y amigo en el despacho. El mismo despacho donde planea sus cacerías. Sonriente -con esa mueca de imbécil que le caracteriza-, George W. Bush saluda al espectador desde el marco colgado en la pared del despacho de Dog.

Ahora Dog, además, es un firme defensor de la ley. Amigo de sus amigos, padre y esposo. Y por si fuera poco, comprensivo, amable y dialogante con los delicuentes como un padre lo es con el hijo descarriado.

¡Que viva el sueño americano!

martes, 8 de abril de 2008

American TV

Señores críticos de la telebasura española, ¡¡¡no sabéis en los mundos de Yupi en los que vivís!!! La televisión española actual puede que deje mucho que desear, pero si echáis pestes contra ella es porque todavía no habéis visto lo que se cuece al otro lado del Charco. Es pasar de Guatemala a Guatepeor. Eso sí, al menos las joyas que os voy a mostrar sólo se pueden "admirar" en la TV de pago (creo).

Resulta que aunque yo vivo en el Reino Unido y por tanto los States me quedan en principio muy lejos, puedo disfrutar de los maravillosos servicios de la TV por cable de la Virgin -y esto no va con retintín, ciertamente están muy bien- gracias a lo que, entre otras, puedo acceder a una gran variedad de canales cuya programación está dividida al 50% entre producción británica y producción genuinamente "yanqui". Usease, que aparte de las tropecientas repeticiones de programas de la BBC -como Top Gear y su inefable Jeremy Clarkson- y otras cadenas de aquí, puedo entretenerme viendo un montón de basura americana (mmmm........ ¡qué bien!) Porque sí, cuando llegué aquí prácticamente sólo veía las típicas series que uno conoce porque las echan en España, pero cuando empiezas a saber de qué van el resto de los programas... la cosa cambia.

Para empezar, ya estoy enganchadísima al "American Invertor" y el "America's Next Top Model" -ideado por la súper modelo Tyra Banks-. Yo no diría que son exactamente programas basura, aunque tampoco son precisamente lo que se dice didácticos. El "American Inventor" está bien porque es un conscurso-reallity pero que promueve el ingenio (a pesar de que también van muchos frikis dignos de ver). El "America's Next Top Model" es como el "Supermodelo" 2000 no se cuantos de Cuatro pero sin tanta basura, pues aquí se centran más en ver cómo progresan las modelos y sólo tiene una hora de duración.

Pero dicho esto, dejadme que os ilustre sobre esas innumerables joyas de las que he hablado arriba, que básicamente son: The Jerry Springer Show; The Steve Wilkos Show y Maury.

"Maury" es el más light de los tres. Maury es el tipo que lo presenta y tiene cara de buena persona, la verdad. Su show es un talkshow más al estilo clásico, pero le da mil vueltas al de "La Senovilla" (por cierto, que hay otro que presenta una mujer que se le parece mucho pero no recuerdo cómo se llama). ¿Qué por qué le da mil vueltas?, pues porque "La Senovilla" a su lado parce un corderito. Eso sí, he de decir que el tal Maury parece más sincero y me cae mucho mejor.

Y ahora viene lo duro: Jerry Springer y el mejor aprendiz de su cantera, Steve Wilkos. Jerry Springer, que empezó siendo alcalde de Cincinnati, es el Sardà de allí. Un tipo que tiene pinta de ser muy inteligente pero que todo le da igual, excepto el dinero. Y sabe muy bien cómo hacerlo. En su programa la gente básicamente acude a pegarse y los temas más recurrentes son las infidelidades y el sexo en general -y en particular las aberraciones sexuales-. Además de esto, el público participa activamente en la bronca abucheando o aplaudiendo a los invitados al estilo "estamos en una pelea de gallos". También, si lo desean, son invitados a enseñar las tetas, el culo o lo que haga falta. Y decíamos del culo de Boris Izaguirre... ay, que inocentes. Eso sí, las palabrotas se censuran con un elegante "piii".
Steve Wilkos era el ayudante calvo que sustituía a Jerry cuando éste tenía vacaciones y ahora tiene programa propio: Es exactamente igual, la diferencia radica en que, en este caso, Steve interactua con los invitados a base de gritos y de ponerlos bien verdes. Ah, y no lleva traje.

Y ahora, una pequeña muestra de lo que son estos programas. Como no quiero herir la sensibilidad de nadie ni que me cierren el blog por fomentar el uso de la violencia o algo así, me limitaré a colgar un extracto del más suave de los tres: Maury. Observad bien la estética agresiva de los vídeos que se intercalan en la conversación: