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sábado, 19 de junio de 2010

Un poco de aire fresco entre la mierda

¿Cuántos políticos dicen "somos unos hipócritas" o piden perdón cuándo se equivocan?, ¿cuántos hablan con esta honestidad, esta valentía y esta pasión?
Parece que no todo esta perdido en la clase política de hoy en día.

Discurso de Daniel Cohn-Bendit, eurodiputado y portavoz de Los Verdes, en el Parlamento Europeo, sobre la ayuda económica a Grecia:


jueves, 23 de abril de 2009

La extrema derecha española en Europa


Buceando por Internet con la intención de informarme mejor sobre las próximas elecciones europeas y las opciones que se presentan, me he encontrado con esta interesantísima noticia que creo que es importante que refleje aquí: Para que se vea como respira la ultraderecha española; que aunque casi imperceptible, existe:

"La extrema derecha en España: ni Turquía ni mundialización"

La noticia se acompaña de este vídeo: Un discurso de representantes de Falange Española ante miembros de la Alianza Nacional Búlgara. Juzgadlo vosotros mismos:


jueves, 19 de marzo de 2009

El Día que los Mossos se volvieron de color gris.

Por más que leo y leo no me lo creo. Esta tarde, mientras esperaba a que anuciasen la salida de mi vuelo en el aeropuerto de El Prat, Barcelona, poco me podía imaginar a dónde iba llegar la tensión entre el cuerpo de la policía autonómica de Cataluña (los Mossos d'Esquadra) y los estudiantes que se están manifestando contra el Plan Bolonia. Cómo me iba a pensar que estando en la época que estamos, a unos pocos kilómetros estaban ocurriendo o estaban a punto de ocurrir sucesos dignos de los tiempos de mis padres, cuando "los grises" cabalgaban por las calles pegando mamporros a diestro y siniestro a cualquiera que se les cruzase por delante. Estudiantes agresivos o pacíficos, jóvenes en grupo, jóvenes a secas, personas mayores que se acercaban un poco más de lo normal, viandantes que pasaban por allí, familias con niños de 10 años, periodistas que estaban cubriendo la manifestación... todos han recibido guatazos para dar y tomar. Y lo peor de todo es que a esta panda de matones los mandan los de izquierdas (¿?). Increíble pero cierto. Me pregunto cuándo el Sr. Saura, Conseller de Interior, va a demostrar un mínimo de vergüenza (si es que le queda algo) y piensa dimitir. Sería lo mínimo.

Caos y cargas policiales indiscriminadas durante una nueva marcha antibolonia (La Vanguardia)

Pánico en el portal (La Vanguardia)

El Colegio de Periodistas condena las cargas policiales contra profesionales (La Vanguardia)

(Foto de El País)

ACTUALIZACIÓN
, 19 de marzo. (La resaca del día siguiente...):

Sindicatos de estudiantes y asociaciones en defensa de los derechos denuncian la "brutal" carga de los Mossos en Barcelona (Público).

Saura encarga un informe sobre la actuación policial contra estudiantes en Barcelona (El País).

Lo que también me parece increíble es que después de lo que ha pasado se lean en Internet comentarios echándole la totatiliadad de la culpa a los estudiantes y justificando la agresión. Es decir, que si la policía te pega siempre es porque te lo mereces, vaya. No estoy justificando a los estudiantes violentos pero parece que a veces se nos olvida que las fuerzas del orden van siempre armados y protegidos; los manifestantes, no. Además, recuerdo que también recibieron los que estaban de paso.

Por otra parte, ¿qué tiene de malo que se encierren en la universidad? Yo viví la L.O.U. (Ley Orgánica de Universidades) y las protestas que se hicieron contra ella y aunque, sinceramente, muchas veces me tocaban las narices los encierros -y la guarrería que ello conlleva en pasillos y aulas- , creo que es imprescinble para la crear una sociedad sana que los universitarios protesten de vez en cuando. También forma parte de la vida universitaria y de su desarrollo como personas.

Porque si ellos se duermen en los los laures... ¿qué tipo de sociedad amodorrada y conformista nos espera?

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¡Felicidades, eurodiputados!


Muy bien. Me encanta celebrar este tipo de noticias. Parece que de momento no hemos perdido del todo la cabeza. Desde luego, nuestros eurodiputados se han ganado el sueldo... y no solo los de izquierdas:




Entradas relacionadas: aquí

miércoles, 11 de junio de 2008

¡Qué trabajen ellos!

“¡Qué inventen ellos!” es una frase tristemente conocida en el imaginario español, pues refleja perfectamente el tópico de que los españoles prefieren dejar que sean otros los que hagan los cosas y ellos vivir de las rentas. Sin embargo, esta misma frase, aunque cambiando el verbo y obviamente con otro sentido, se le podría aplicar a nuestros estimados políticos y, en concreto, a los ministros de trabajo de la Unión Europea, que debe ser que como últimamente se aburren mucho y no tienen nada mejor que hacer, han decidido poner sobre la mesa la cuestión de una posible ampliación del horario laboral máximo a 60 horas semanales (65 en el caso de las guardias médicas).

Enlazo la noticia de los siguientes periódicos:

El País
La Vanguardia
El Mundo (incluye vídeo)
Cindo Días (donde, sobre todo, se habla de la postura del Gobierno Español)
The Times

Bien, bravo. A esto se le llama progreso. La verdad es que aunque nuestro elocuente ministro de trabajo, Celestino Corbacho, no me acaba de hacer tilín del todo, he decir que ha tenido más razón que un santo al afirmar que Europa sufriría un “retroceso” en su agenda social, pues con esta medida Europa se acerca “más al siglo XIX que al siglo XX”. ¿Lo siguiente qué será?, ¿la vuelta de los niños a las fábricas y la prohibición de los sindicatos? Es decir, llevamos toda la vida luchando por una serie de garantías y derechos –como por ejemplo la conciliación de la vida laboral y familiar- para que ahora nos digan que tenemos que trabajar 13 horas cada día de lunes a sábado. ¿Y dónde queda nuestra espacio personal, entonces? Dicen, según se explica en la propia prensa, que esto sólo se haría efectivo si el empleado y el empleador se ponen de acuerdo y que no tiene porque suponer ningún riesgo para el trabajador, pues se establecerían una serie de medidas para que el contratante o el jefe correspondiente no abusaran de ello amenazando al pobre currito con despedirlo si no cumple con las horas de más. Ja, ja y ja. Sencillamente, NO ME LO CREO. Desde luego se nota que estos señores ministros de la UE (que al fin y al cabo son nuestros ministros, los que nosotros hemos votado democráticamente en las elecciones generales de cada uno de nuestros países) no tienen un jefe, con perdón de la palabra, tocapelotas, dispuesto a amargarle el día a uno (¿acaso va a negarle uno ese servicio a un jefe déspota?). Se nota que no tienen que hacer grandes esfuerzos cada día por llegar a fin de mes. Se nota que no tienen nada que temer sin se quedan sin trabajo –total, siempre habrá por ahí un silloncito perdido donde recolocarlos-. Se nota que no son como nosotros, vaya. Sino que el pedestal en el que les han situado los votos de miles de ciudadanos de a pie parece darles el poder suficiente como para hacer y deshacer a su antojo sabiendo que no son ellos los que van a pagar los platos rotos.

Por cierto, ¿y dónde están los sindicatos?

¿Para qué se supone que es esta medida?, ¿para mejorar la economía de la UE?, ¿para facilitar el desarrollo de los países del Este? La Revolución Industrial, obviamente, hizo mejorar el desarrollo económico de los países que la vivieron pero a costa de los derechos humanos de miles de personas, tal y como está ocurriendo hoy en día en China. Visto así (nos ha fastidiado) la idea es extraordianaria: volver a las prácticas del siglo XIX para aumentar la productividad. Sencillamente genial. Está el hecho de que, además, si unos países lo aplican y otros prefieren salvaguardar los derechos de sus trabajadores, daría como resultado una cruenta competencia desleal. Fantástico. Estoy deseando empezar.

Ante este tremendo abuso, a mi parecer, sólo nos queda una salida: Mañana mismo, en toda Europa, HUELGA GENERAL (haciendo compañía a los transportistas, hale).